
Etapa de potencia estereofónica Cambridge Audio MXW70: ultracompacta, enérgica, musical, versátil y asequible
Nuestro primer análisis de este recién estrenado 2026 está dedicado a un producto presentado a la distribución especializada de nuestro país hace poco más de tres meses en Barcelona con motivo de la “Convención Gedelson” de 2025: la etapa de potencia estereofónica MXW70 de la veterana y prestigiosa firma británica Cambridge Audio. Una marca sobre la que escribí, en la pertinente la crónica del evento a la hora de referirme a las novedades presentadas por la misma, “En cuanto a producto en sí, hay que destacar la diminuta -Clase D, pero con alma audiófila- y muy elegante etapa de potencia estereofónica MXW70, compañera natural del reproductor de música en red MXN10, y también la versión “SE” de la espléndida y rabiosamente “lifestyle” electrónica “todo en uno” Evo 150.” Un producto cuya aparición, que, por otro lado, clamaba al cielo si tenemos en cuenta que el que definí como “su complemento natural” -aunque no del todo por cuanto la electrónica en cuestión, es decir el MXN10, carece de salidas analógicas balanceadas- había sido probado por un servidor de ustedes –https://hifilivemagazine.com/cambridge-audio-mxn10/– hace ya casi tres años. En este sentido es importante recalcar que en el año 2024 tuvo lugar un cambio sustancial en la distribución de Cambridge Audio en nuestro país, con las lógicas variaciones en términos de estrategia comercial que ello conlleva, y por tanto que la posibilidad de probar la MXW70 con el reproductor de música en red MXN10 me pareció de lo más oportuno. Oportuno… y harto interesante, porque en el caso de nuestra invitada Cambridge Audio demostró que cuando se tiene talento para diseñar amplificadores, el uso de la Clase D en modelos de lo que denominamos “nivel básico” puede poner unas prestaciones -tanto en lo cualitativo como en lo cuantitativo- muy notables al alcance de todos los bolsillos. En nuestro caso, la constatación de que por apenas 600 euros es posible disfrutar de un sonido lúcido y poderoso con el añadido -fundamental para no pocos consumidores- de unas dimensiones que facilitan la integración en cualquier espacio y una disipación térmica prácticamente irrelevante.

Clase D: una “D” nada “digital” que además cada día es más “analógica”
Que no cunda el pánico: no es mi intención extenderme en las particularidades del modo de funcionamiento en Clase D aplicado a la amplificación de señales de audio de alta calidad, aunque me gustaría dar unas pinceladas sobre el mismo para dejar bien claro que desde el punto técnico posee diferencias importantes sobre las más tradicionales, amén de conocidas Clase A y Clase AB. De entrada, un apunte “histórico” que igual no pocos de nuestros lectores desconocen: la “D” de la Clase D no tiene nada que ver con la palabra “digital”, tratándose de una mera coincidencia, que, eso sí, ha inducido a un montón de confusiones. La realidad es que quienes inventaron las configuraciones empleadas en amplificación de audio -tanto a gran como a pequeña escala- les iban poniendo un nombre a medida que vieron la luz. Esto significa que primero fue la “A”, luego la “B”, luego la “C” -la “AB” es una hibridación de las dos primeras y por lo tanto no una “clase” en sí misma- y a continuación la “D”, habiéndose desarrollado posteriormente otras que no requieren nuestra atención al ser apenas utilizadas. Lo cierto es que los amplificadores en Clase D, cuya denominación más adecuada sería “amplificadores conmutados” o “a conmutación”, han recorrido un largo camino desde sus diseños iniciales, hasta el punto de que en la actualidad suelen albergar una amalgama de técnicas analógicas y digitales que los hacen altamente musicales.
En cualquier caso, lo cierto es que, considerados como grupo, los amplificadores conmutados presentan una ventaja importante con respecto a sus equivalentes tradicionales: son altamente eficientes, ergo producen una mayor potencia de salida para un consumo eléctrico dado. En paralelo, producen mucho menos calor indeseado en el proceso de suministrar dicha potencia a las cajas acústicas de un determinado equipo y por tanto no necesitan los voluminosos disipadores térmicos que suelen encontrarse en los diseños convencionales en Clase A o Clase A/B, pudiendo ser mucho más compactos que estos últimos y entregar la misma potencia. Otra de las ventajas de los amplificadores que operan en Clase D radica en la fuente de alimentación conmutada que incorporan. Por regla general, es muy diferente del enfoque utilizado en los amplificadores tradicionales, que requieren un suministro de energía “lineal” basado en el uso de transformadores generosos y grandes bancos de condensadores de almacenamiento. Este no es el caso de los amplificadores conmutados, en los que la eficiencia de la circuitería de amplificación permite utilizar fuentes de alimentación más sofisticadas y sustancialmente más reducidas que también utilizan tecnología de conmutación, léase las hoy omnipresentes SMPS (“Switched Mode Power Supply”).

MXW70: un producto concentrado al “120%” en lo que verdaderamente importa
“MADE BY MUSIC SINCE 1968”. Así reza la parte frontal del embalaje de nuestra invitada. Una frase que en el caso de Cambridge Audio es mucho más que un simple argumento de marketing: se trata, como bien reflejamos en al extenso artículo en el que glosamos –https://hifilivemagazine.com/historico-de-cambridge-audio/-la historia de la marca, de una declaración de intenciones en toda regla. Esto significa que la etapa de potencia estereofónica MXW70 bebe en mayor o menor medida del ya legendario amplificador integrado estereofónico P40, comercializado hace casi cuatro décadas y sin lugar a dudas “padre” de un sonido que se ha convertido en icónico a nivel mundial.
Concebida en el Reino o Unido y presentada en un embalaje muy bien pensado y ejecutado, sin lujos pero efectivo, la protagonista del presente banco de pruebas es minimalismo en estado puro a nivel formal, sin que por ello renuncie a la calidad ni a elementos identitarios de Cambridge Audio como son la construcción íntegramente metálica con mecanizados de alta precisión y la terminación en el característico “Lunar Grey”, aspectos ambos que comparte con los que oficiosamente son sus “compañeros naturales”, léase el antes citado reproductor de música en red MXN10 y el procesador digital de audio con amplificador de auriculares incorporado DacMagic 200M. Pero que nadie se engañe, porque cuando pasamos al panel posterior de la MXW70 nos damos cuenta enseguida de que su versatilidad es superior a la que cabría esperar en un producto tan asequible porque no sólo incluye un juego de entradas de línea balanceadas junto a sus homólogas no balanceadas y dos entradas -una directa y otra para enrutado a fin de facilitar la conexión encadenada a una segunda etapa o a otro dispositivo compatible- para señal de disparo de 12 V de corriente continua, sino también un par de pequeños conmutadores deslizantes que permiten seleccionar entre conexión balanceada y no balanceada y ¡atención! entre funcionamiento en estéreo o en mono. Bien asimismo por los terminales de conexión a cajas acústicas por cuanto permiten tanto el uso de cable pelado como de clavijas tipo cuchilla plana –“spade”- y bananas.

Lo que acabo de decir nos lleva a una de las particularidades más sobresalientes de nuestra invitada: la posibilidad de puentearla en mono. Uno pensará que tiene su lógica porque, en principio, de un amplificador tan compacto y ligero -¡pesa sólo 1’65 kilos!- no se espera gran cosa en términos de potencia de salida. ¡Pues nada más lejos de la realidad, queridos lectores, porque, como indican los dos dígitos de su nombre, la MX70W entrega nada menos que 70 vatios continuos por canal sobre 8 ohmios, cifra que se convierte en 125 vatios continuos por canal sobre 4 ohmios y 250 vatios continuos sobre 8 ohmios cuando funciona en mono! Una proeza notable que ha sido posible combinando la tecnología de amplificación en Clase D NCORE de la reputada compañía holandesa Hypex con astucias circuitales puestas a punto por los ingenieros de Cambridge Audio. El término “proeza” no es gratuito porque significa que, si tenemos una pareja de cajas acústicas y/o una sala que demandan “caña” en amplificación, bastará con añadir una segunda MXW70 y disponer de un “músculo” considerable, y, sobre todo, eminentemente musical, sin pasarnos en absoluto de presupuesto ni romper el atractivo visual de las electrónicas ultracompactas. Lógicamente, “donde caben dos, caben cinco, siete, nueve o lo que proceda”, por lo que lo que acabo de comentar puede aplicarse para “motorizar” un sistema de Cine en Casa. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que, en lo técnico, no se pueden pedir peras al olmo, por lo que los creadores de nuestra invitada especifican que en modo monofónico lo más recomendable es trabajar con cargas de 8 ohmios.

Sonido dignísimo con un inesperado punto de calidez
Para probar la MXW70, la conecté con su streamer -compatible “Hi-Res” vía PCM hasta 32 bits/768 kHz y vía DSD hasta DSD512- a juego, el antes mencionado MXN10, pese a que carezca de entradas de línea balanceadas. Digo “pese” por aquello de que la conexión simétrica entre los dos productos hubiera quedado muy “pija” en lo formal, aunque, no nos engañemos, lo realmente importante en la categoría en la que nos estamos moviendo va por otros derroteros. En cuanto a las cajas acústicas utilicé unas Bowers & Wilkins 705 de primera generación -montadas sobre sus soportes de aluminio dedicados- que corren por casa desde hace unos 20 años y cuya impedancia nominal de 8 ohmios y mínima de 4’6 ohmios van de perlas para la MXW70. También hay que señalar que recomiendo absolutamente aprovechar la posibilidad de conexión sincronizada de los dos Cambridge Audio mediante el cable para señal de disparo de 12 V continuos que se suministra con nuestra invitada. En cuanto a la gestión del conjunto, se lleva a cabo a través de la indiscutiblemente lograda -más de una década de evolución continuada se hace notar- y en cualquier caso imprescindible porque con ella no se puede hacer nada, “app” StreamMagic, que, por cierto, también permite activar simultáneamente las dos electrónicas mencionadas.

Escuché varios de mis temas musicales favoritos utilizando exclusivamente Qobuz y TIDAL como fuente, que por algo estoy suscrito a ambas plataformas, sin duda las mejores para disfrutar del “audio desmaterializado” como Dios manda. Sobra decir que es fundamental trabajar con la versión más reciente de la mencionada “app”, publicada a finales del pasado mes de octubre -2025- puesto que, como es la norma en todo tipo de aplicaciones de software, incluye mejoras relevantes -corrección de errores incluida- con respecto a las versiones precedentes. No me quise resistir a empezar mi prueba de la MXW70 comprobando qué tal se las apaña con una de esas piezas musicales de última hora completamente pasadas de rosca en lo que a graves se refiere: “Berghain”, sin duda uno de los temas realmente singulares del, para mi gusto, sobrevalorado álbum “Lux” de “nuestra” Rosalía. Disculpen la observación porque estamos aquí para probar una etapa de potencia, y la verdad es que la pequeña, casi diminuta, Cambridge Audio demuestra tenerlos muy bien puestos al respecto, aguantando el monumental impacto de la parte final del tema en cuestión -que, dicho sea de paso, no acabo de entender- sin distorsionar pese a que el nivel de volumen era más que respetable. Para evaluar la resolución en la zona alta del espectro “conmuté” a uno de mis clásicos infalibles, concretamente el tema “Water of Love” del primer álbum de los Dire Straits, que, en mi opinión, es una joya en definición, precisión tonal, transparencia y, por encima de todo, calidez. Aquí percibí una de las cualidades más interesantes de la MXW70: su marcadamente neutra personalidad sonora, que la convierte, siempre y cuando no le exijamos más de la cuenta, en un confortable todoterreno. Misma sensación en la reproducción de las eternas “Cuatro Estaciones” de Vivaldi, en la que además se nota de inmediato una buena separación entre los instrumentos que aporta esa espacialidad que tanto se agradece en la escucha de composiciones de música clásica al haber sido las mismas mayoritariamente creadas para ser disfrutadas en espacios generosos.
Conclusión
Es evidente que los ingenieros de Cambridge Audio han realizado un meritorio trabajo para convertir una electrónica configurada en Clase D creada por terceros en una muy afín a la musicalidad que caracteriza a las realizaciones de la firma británica. Gracias a ello, la MXW70 es un producto indiscutiblemente creíble en sus aspiraciones, unas aspiraciones que además son brillantemente completadas por una rara versatilidad -ahí está la posibilidad de funcionamiento en modo monofónico para corroborarlo- calidad constructiva de gran nivel, unas dimensiones que le permiten instalarla donde queramos, una baja disipación térmica y, por supuesto, un precio de lo más sugerente. En definitiva, una motivación perfecta para entrar en la Alta Fidelidad con plenas garantías y sin complicarse la vida, aunque con generosas opciones de expansión.
Ficha Técnica
- Configuración: etapa de potencia estereofónica.
- Potencia de salida continua: 2×70 W sobre 8 ohmios o 2×125 W sobre 4 ohmios; 250 W sobre 8 ohmios puenteada en mono.
- Respuesta en frecuencia: 10-30.000 Hz (puntos de corte a -1 dB).
- Relación señal/ruido: superior a 110 dB (salida de 1 W sobre 8 ohmios).
- Diafonía: inferior a -82 dB (a 1 kHz).
- Ganancia: 28’2 dB en modo balanceado y 22’2 dB en modo balanceado.
- Factor de amortiguamiento: superior a 180 (salida de 1 W sobre 8 ohmios).
- Entradas: analógicas balanceadas (XLR) y no balanceadas (RCA); toma para señal de disparo de 12 V de corriente continua.
- Salidas: terminales de conexión a cajas acústicas; toma para reenvío/enrutado de señal de disparo de 12 V de corriente continua.
- Dimensiones: 215x56x215 mm (An x Al x P).
- Peso: 1’65 kg.
- Precio de venta al público recomendado: 599 euros.
- Importador: www.gedelson.es
























