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Poder utilizar una amplificación tan sencilla y purista como este 11W, supone que las Orangutan reproduzcan unas frecuencias medias especialmente naturales, libres de grano y con una suavidad cautivadoras. La verdad es que no me cabe en la cabeza la idea, de ser propietario de unas cajas como nuestras protagonistas y no acompañarlas de una refinada amplificación de poca potencia, sea de válvulas o de transistores, que puede ser igual de válidas para las personas a las que no les agrada la luz de las bombillas.

Las voces se dibujan con grosor y cuerpo, pero con el grado justo de voluptuosidad para no resultar empalagosas ni demasiado enfatizadas, resultando básico para ello su elevada corrección tímbrica. Toda la presentación musical transmite un agrado al acto de sentarse a escuchar música muy elevado y nos invita a relajarnos y a olvidarnos de todo lo demás. Si buscamos unas cajas muy reactivas, que persigan alcanzar los límites del espectro sonoro, donde la información y el extremo detalle sean protagonistas en todo momento, seguro que encontramos mejores opciones en el mercado. Las DeVore Orangutan no son excesivas en ningún aspecto y en su nivel de detalle por supuesto tampoco. Tienen el nivel justo de información necesario para que nada echemos en falta, y que no resulte penalizado lo más importante, su musicalidad. Nunca nos sentaremos enfrente de estas cajas a escuchar sonidos, sino a dejarnos atrapar por su lenguaje musical.

Factor responsable del nivel tan alto demostrado reproduciendo las básicas frecuencias medias, es el destacable grosor casi holográfico que permite que sintamos la presencia de nuestro trío de jazz favorito en nuestra sala, como si de una actuación privada se tratara. Cada instrumento goza de una densidad muy elevada que lo convierte en más presente si cabe dentro de nuestra escena sonora. Escena esta que destaca por su corrección ubicando cada uno de los intérpretes y por su buena anchura y profundidad. Horizontalmente su despliegue escénico siendo bueno, se encuentra un punto por debajo de las mejores cajas que he podido evaluar, seguramente por situarse tan orientadas al punto de escucha y por apostar por favorecer el peso y la densidad de cada instrumento mostrado.

Pararse a analizar la gama alta de frecuencias es un placer para el afortunado poseedor de unas DeVore Orangutan. Sin duda los diseñadores de estas cajas demuestran una profunda labor de afinado de las mismas, mediante fructíferas sesiones de escucha, demostrando un entendimiento de la música sincero y profundo. Los agudos de las Orangutan cuentan con un equilibrio perfecto de extensión, resolución y grosor necesario para que nunca los interpretemos como agresivos ni hirientes, a pesar de extender su respuesta de frecuencia hasta unos más que estimables 31 kHz. DeVore Fidelity renuncia a un futuro comprador que se deje guiar por cantos de sirena de tweeters espectaculares, que nos seduzcan durante treinta minutos y nos fatiguen a la larga. Volvemos al equilibrio y la sensatez que esta pareja de neoyorquinas, exhiben desde el primer momento, en cada nota musical que sale de sus altavoces.

Finalizando el análisis de las Orangutan, tuve la oportunidad de poder utilizar como amplificación, un conjunto Vitus Audio que recibí para mi próximo análisis, en concreto la etapa de potencia SS-101 y el preamplificador SL-102. Aproveché esta ocasión para comprobar la sinergía de las DeVore con una amplificación de estado sólido de muy alta gama, como este conjunto de electrónica danesa.

Impecable fue el comportamiento de las DeVore con transistores, aunque… ¿podía ser de otra manera hablando de una amplificación de tal envergadura? Lo más destacable de esta nueva configuración, fue el plus de rendimiento mostrado por las cajas desarrollando las frecuencias graves, con mayor extensión y peso global de la música, pero exhibiendo un control del grave total. El resto de frecuencias rayaron con el mismo nivel de confort mostrado antes, pues los 50W en Clase A de Vitus, consiguieron un sonido de gran clase y refinamiento. Puedo asegurar pues, el óptimo comportamiento de las Orangutan con amplificaciones a transistores de nivel, magnífico.

Conclusiones

Nuestras protagonistas son unas cajas acústicas que cuentan con la suficiente cantidad de cualidades, para convertirse en una opción diferente y muy a considerar para un gran número de aficionados. A su sonido coherente, equilibrado, rico tímbricamente y músical, se une una virtud que considero pieza angular de su atractivo, su elevada sensibilidad que nos posibilita poder disfrutar de amplificaciones exquisitas y prohibidas por su reducida potencia para la inmensa mayoría de las cajas acústicas del mercado.

Las DeVore Fidelity Orangutan O/96 son unas cajas hechas para disfrutar de la música, que nos invitan a alargar nuestras sesiones de escucha y a rebuscar entre nuestro horario esos minutos que podamos robarle para  relajarnos y abandonados a nuestra pasión. Si os atrevéis a probarlas con la amplificación adecuada, seguro que os seducen como a mí, adelante…

DeVore Fidelity Orangutan O/96 – 12800€

Distribuye Brokeraudio, www.brokeraudio.com , tel: 663127609

EQUIPO UTILIZADO

Cajas Acústicas

  • Kiso Acoustic HB1

Amplificación

  • Preamplificador Wavac PR-T1 y Vitus SL-102
  • Previo de fono Trilogy 907
  • Etapas monofónicas Jadis JA200
  • Estapa estéreo Vitus SS-101
  • Amplificador integrado Mastersound Dueundici

Fuentes

  • M2Tech Vaughan DAC y PS Audio Perfectwave Transport
  • Plato Hanss Acoustics T-60, brazo Fletcher Zero, cápsula ZYX Omega Cobre

Cables

  • Interconexión Stealth Audio Sakra y Fono Acustica Armonico
  • Digital Stealth Varidig Sextet
  • Altavoz Stealth Audio Dream V10
  • Corriente Fono Acustica Armonico, Okutsu Denko Prestage, Okutsu Denko Extreme, Stein Music

Accesorios

  • Mueble Artesania Audio Esoteric triple tandem, Vibex One 11R, Acoustic Revive RR-77, Stein Music Super Naturals, Artesanía Audio Dampers Improved y MKIII.

 

 

 

 

 

 

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