
DAC+preamplificador+amplificador de auriculares iFi Audio NEO iDSD 3: una soberbia, versátil y asequible delicia audiófila
Protagoniza el presente análisis un producto que nos ha parecido de lo más interesante por cuanto detrás de su innegable pátina “hipertecnológica” encontramos un muy cuidado diseño que bebe de soluciones ampliamente contrastadas puestas a punto por una empresa que ha sabido labrarse su propio camino en el intrincado universo del sonido de alta calidad con precios del “mundo real”: la británica iFi Audio. Una marca que por otro lado es ya una vieja conocida nuestra que nos ha sorprendido por la efectividad de una ingeniería que va más allá de los efectismos “marketinianos” por la sencilla razón de que el equipo que está detrás son, por encima de todo, entusiastas de la música. De ahí que nuestro invitado, de nombre NEO iDSD 3, llegara a nuestras manos precedido de unas amplias expectativas en lo que a sus posibilidades objetivas y subjetivas se refiere. Y esto es así porque a su condición de dispositivo “tres en uno”, al combinar preamplificador, procesador digital de audio (DAC) y amplificador de auriculares, había que añadir no sólo mejoras de calado -el brutal incremento de la potencia de salida del amplificador de auriculares, sin ir más lejos- con respecto a modelos pretéritos profusamente celebrados sino también incorporaciones que sin duda serán del agrado de no pocos amantes del sonido absoluto, caso de los esquemas de postprocesado de audio K2 y K2HD de la japonesa JVC, ahora JVCKENWOOD. De ahí que se pueda decir sin reservas que nuestro invitado es un aparato de alma profundamente audiófila que por un precio muy atractivo ofrece unas posibilidades operativas deslumbrantes con el nada desdeñable añadido de una estética y unas dimensiones que multiplican su facilidad de integración en cualquier espacio.

Tecnología inteligente y bien dosificada al alcance de todos los bolsillos
Sí, ya sé que lo de “al alcance de todos los bolsillos” suena a más que tópico, pero la verdad es que tal objetivo siempre ha figurado entre los objetivos fundacionales de iFi Audio. Un objetivo por otra parte sincero, como hemos podido comprobar en los productos de la marca que hemos tenido la oportunidad de analizar para ustedes en los últimos años, desde el Pro iDSD Signature –https://hifilivemagazine.com/ifi-audio-pro-idsd-signature/– y el iCAN Phantom –https://hifilivemagazine.com/presentacion-silentpower-by-ifi-audio/– hasta los singulares accesorios SilentPower by iFi Audio –https://hifilivemagazine.com/presentacion-silentpower-by-ifi-audio/, estos últimos conectados en lo conceptual con los cables, filtros y estabilizadores de red habituales en el High End clásico. Unas credenciales que son reforzadas por la aplicación minuciosa y disciplinada de una política que por otro lado es habitual en las marcas con las ideas claras, y por lo tanto que hacen las cosas bien: la incorporación progresiva en modelos económicos de desarrollos inicialmente exclusivos de las realizaciones más elitistas.

Es en las coordenadas que acabo de definir donde hay que situar el NEO iDSD 3, una máquina cuyas interioridades reflejan un esmero extremo a la hora de fusionar de manera respetuosa avances técnicos de altos vuelos con un “ethos” que en su esencia es altamente tradicionalista. Incluso la fuente de alimentación está muy cuidada puesto que no en vano es la efectiva -entre otros motivos, porque incluye Cancelación de Ruido Activa- iPower 2 de iFi Audio, destacando de la misma, pese a su simplicidad formal, un detalle que posiblemente muchos usuarios suelen pasar por alto: la calidad del cable utilizado, de ejecución más en la onda “audiófila” que en la del típico cargador de un teléfono móvil o una tableta. De ahí que el hecho de que iFi Audio presente a nuestro invitado como “La siguiente generación de sus amplificadores/DAC de resolución ultra-alta para aplicaciones domésticas” merezca ser tomado muy en serio.

¿Qué es lo que tenemos? De entrada, un embalaje impecable que recuerda al de un smartphone de alta gama, aunque a tamaño gigante. En el interior, el NEO iDSD rodeado por un protector de espuma compacta que es complementado por otro completamente separado que hace lo propio con los conectores del panel trasero, a su vez protegidos -RCA, TosLink- por tapones dedicados. Debajo, una práctica cartulina con ilustraciones para ayudar en la instalación y cuatro compartimentos albergan la fuente de alimentación y tres cajas con accesorios varios: desde cables de conexión analógicos (estereofónicos no balanceados) y digitales (USB-A a USB-B) hasta un pequeño mando a distancia, un adaptador para clavija de auriculares y la fuente de alimentación, sin olvidar una elegante base metálica para el caso de que queramos colocar el iFi Audio en posición vertical. Todo muy bien pensado, sí señor.

Una vez tenemos el aparato en nuestras manos, es fácil darse cuenta de que su construcción es irreprochable, desde el teclado con cuatro pequeños botones rectangulares dispuestos en cruz y un pulsador central -para puesta en marcha- situado en la parte derecha que gestiona el sistema de menús hasta la generosa -pese a las muy compactas dimensiones del iFi Audio- pantalla de visualización que ocupa la totalidad de la parte izquierda, figurando entre los primeros y la segunda un botón que se encarga de ajustar el nivel de volumen por un lado y activar/desactivar -vía pulsación- determinadas funciones por otro. En lo que respecta a la conectividad para auriculares, se materializa en una toma balanceada para clavija de 4’4 mm y una no balanceada para la clásica clavija de 6’3 mm, que, recordémoslo, se complementa con un adaptador a clavija de 3’5 mm suministrada con el “pack” de accesorios. A señalar al respecto la monumental potencia de salida del amplificador de auriculares, “importado” del celebrado modelo Diablo 2 de iFi Audio y que es nada menos que 5 veces superior a la de la primera generación del NEO iDSD y ¡atención! 18 veces a la del ZEN DAC 2.

Penetrando ya en las interioridades del NEO iDSD 3, les invito en primer lugar a que echen un vistazo a la ficha técnica que figura, como siempre, al final del artículo, y, a continuación, la fotografía de la placa de circuito impreso principal suministrada por el fabricante puesto que para acceder a la misma hubiera sido necesario desmontar nuestro invitado por completo. Puestos a destacar elementos distintivos, yo me quedaría con la topología doble monofónica -de nombre PureWave- y el uso de componentes mejorados con respecto a realizaciones pretéritas de iFi Audio: amplificadores operacionales de nueva factura con tasa de distorsión armónica total+ruido ultrabaja, condensadores de la Serie MK2S de WIMA (para reducir la distorsión y suavizar la curva de respuesta en frecuencia) y condensadores de polímero de calidad superior y alta tolerancia al rizado –“ripple”- para incrementar la limpieza de la señal de alimentación. Idéntico esmero encontramos en la configuración de la crítica sección digital o DAC, plasmada en una etapa hecha a medida protagonizada por un convertidor D/A de la estadounidense Burr-Brown -integrada en Texas Instruments- con trayectos de señal separados para los flujos de datos PCM y DSD. Una solución tan elegante como propia de creaciones mucho más onerosas que habla alto y claro sobre el purismo imperante en iFi Audio.

Pero el NEO iDSD 3 esconde otras sorpresas en el ámbito técnico, siendo la primera de ellas una opción de filtrado digital -hay 4 en total- que responde al nombre “GTO”, siglas de “Gibbs Transient-Optimised”, basada en lo que en matemáticas se conoce como “Fenómeno de Gibbs” y cuya explicación detallada excede los propósitos del presente banco de pruebas. iFi Audio se encarga de ello en un artículo técnico publicado en 2018 cuya conclusión, que es lo que a nosotros nos interesa, es la siguiente: “Para nuestros oídos, el filtro GTO simplemente suena “correcto”, sin ningún indicio de artefactos ni detalles excesivos que den la sensación de haber sido “procesados”, al evitar el uso de un gran número de coeficientes -término procedente de la teoría de los filtros digitales- que añadan una reverberación excesiva.” Otras funcionalidades relevantes, en este caso más “prácticas”, de nuestro invitado son los sistemas de procesado analógico XBass y XSpace, cuyo cometido es, respectivamente, “reforzar el extremo grave para mejorar la calidez y la pegada o hacer lo propio con la región “de presencia” de los medios para realzar la inmediatez de las voces” y “abrir de manera natural la experiencia de escucha sin sacrificar escena sonora.”

La guinda la ponen, como apuntaba al principio, los esquemas de postprocesado -masterización para ser exactos, a la vez que operativos únicamente con codificación PCM- de audio K2 y K2HD de JVCKENVOOD, siendo el primero de ellos un viejo conocido de los entusiastas del sonido absoluto más veteranos -entre los que ya me encuentro- que vio la luz por vez primera en la segunda mitad de la década de los 90’ en los cuidadísimos discos compactos “xrcd”, alias “extended resolución compact disc” de JVC y cuyo éxito se plasmó en versiones subsiguientes en sintonía con los progresos de la tecnología digital. Por ejemplo, los “xrcd2” utilizaban una versión del procesado K2 con tecnología de 20 bits… ¡sin comentarios! ¿Y qué hacen estos esquemas? Básicamente, “restaurar los armónicos naturales de la música”, una argumentación muy peregrina de la que hacen gala el grueso de sistemas de interpolación de audio mínimamente sofisticados que han ido apareciendo en las últimas tres décadas. Lo que marca la diferencia aquí es que el invento de JVC era verdaderamente serio al ser la firma nipona propietaria de uno de los estudios de grabación más reputados del Imperio del Sol Naciente, hasta el punto de que fueron varios los sellos discográficos de prestigio con vocación audiófila -TBM o FIM, por ejemplo- que lo adoptaron.


La escucha: definición a borbotones con una buena dosis de calidez
Probé el NEO iDSD 3 en compañía de un reproductor de música en red HiFi ROSE RS150B, un lector digital multiformato BDP-105D de OPPO y unos auriculares electrodinámicos “convertibles” -¡todo un descubrimiento, créanme!- DHS-1 de la española Palma Audio. La puesta a punto del aparato es inmediata gracias a la intuitividad y potencia del sistema de menús, compuesto por las opciones “Digital Filter”, “Gain”, “Volume Sync”, “Bluetooth Voice Prompt”, “Clock Sync”, “Line Out Volume Control” y “Brigthness”. Me gustaría destacar los muy contundentes -con nombres a lo “Fast and Furious”- ajustes de ganancia para escucha con auriculares circumaurales/supraaurales, llamados “Normal (0dB)”, “Turbo (+8 dB)” y “Nitro (+16 dB)”, a los que se añade uno específico -atenuación de 12 dB- para los diseños intraaurales. No utilicé la app dedicada –iFi Nexis- que, no obstante, debe ser descargada para asegurar la ejecución de posibles actualizaciones de firmware.

La escucha de un vasto repertorio de contenidos tanto físicos como “desmaterializados” me permitió deducir que es el producto evaluado una máquina muy “pulcra” tanto en su planteamiento como en su ejecución. La escucha de CD’s que el tiempo ha convertido en verdaderos “clásicos audiófilos de demostración” como el “Time Warp” o los dos “Stra Tracks” de la estadounidense Telarc, permite hacerse una idea del trabajo realizado por quienes han hecho posible tanto el NEO iDSD 3 como los modelos que le precedieron. Seleccioné, así de entrada por curiosidad, el antes mencionado filtro GTO, y, sinceramente, les puedo decir que “algo hace” el circuito en cuestión ya que los instrumentos de viento se notan más tamizados, orgánicos como se dice ahora… en suma, menos incisivos sin perder por ello analiticidad. En cuanto a la dinámica, me pareció muy bien resuelta, brutal en no pocas piezas de los álbumes mencionados. Signo inequívoco de que la circuitería analógica, y, muy importante, la fuente de alimentación, hace bien su trabajo. En paralelo, la escucha del superclásico jazzístico “In a Sentimental Mood” versionado por Ernie Watts con el procesado K2 -al utilizar un CD; se conmuta a K2HD cuando la frecuencia de muestreo es superior a 96 kHz- me pareció igualmente “suavizada”, léase “analogizada”, como consecuencia del recorte de algunas aristas en la parte alta del espectro fácilmente identificables. Ya para finalizar, en la escucha de grabaciones “Hi-Res” con muestreo superior a 96 kHz -TIDAL y Qobuz- vía K2HD, que trabaja de manera conjunta con el mencionado filtro GTO, se percibe un sutil incremento de la espacialidad, léase del “aire” que rodea voces e instrumentos, que redunda en una escena sonora que aumenta la confortabilidad de la escucha. Por favor, que nadie me malinterprete: las diferencias a las que me refiero son sutiles, pero les aseguro que están ahí, sobre todo cuando uno está familiarizado con las piezas escuchadas. Y un apunte final: el empuje del amplificador de auriculares me parece sencillamente fantástico si tenemos en cuenta la relativa modestia del iFi Audio.

En síntesis
Creo que, por el precio al que es ofrecido, el NEO iDSD 3 es una máquina que impresionará a muchos melómanos y audiófilos veteranos deseosos de hacerse con un segundo equipo de reproducción musical, al tiempo que cautivará a quienes deseen introducirse en el mundo de la Alta Fidelidad por un precio definitivamente competitivo. Además, el iFi Audio es muy “amable” en términos de manejo y conectividad -¡atención con la compatibilidad aptX Lossless y LDAC permitida por el Bluetooth 5.4!- sino también en posibilidades expansión. En suma, una delicia.
Características Técnicas
- Configuración: procesador digital de audio (DAC) con amplificador de auriculares y preamplificador con fuente de alimentación separada iFi Audio iPower 2.
- Respuesta en frecuencia: no suministrada.
- Compatibilidad digital “Hi-Res”: PCM hasta 768 kHz y DSD nativo hasta DSD512.
- Opciones de filtrado digital disponibles: 4 más postprocesado de audio K2 y K2HD de JVCKENWOOD.
- Compatibilidad Bluetooth (5.4): aptX Lossless, aptX Adaptive, aptX, LDAC, LHDC/HWA, AAC y SBC.
- Relación señal/ruido de la etapa analógica: mayor que 120 dB.
- Gama dinámica de la etapa analógica: mayor que 120 dB.
- Potencia de salida continua del amplificador de auriculares: 2.352 mW sobre 64 ohmios con conexión balanceada o 2.244 mW sobre 32 ohmios con conexión no balanceada.
- Potencia de salida máxima del amplificador de auriculares: 650 mW sobre 600 ohmios o 5.552 mW sobre 32 ohmios con conexión balanceada; 184 mW sobre 600 ohmios o 2.832 mW sobre 32 ohmios con conexión no balanceada.
- Relación señal/ruido del amplificador de auriculares: mayor que 120 dB.
- Gama dinámica del amplificador de auriculares: mayor que 120 dB.
- Conectividad digital: entradas USB-B 3.0, coaxial S/PDIF, óptica S/PDIF y para reloj de sincronismo externo.
- Conectividad analógica: salidas de auriculares no balanceada (conector de 6’3 mm) y balanceada (conector de 4’4 mm); salidas analógicas de línea balanceadas (RCA) y no balanceadas (XLR); entrada analógica de línea no balanceada.
- Dimensiones: 214x41x158 mm (An x Al x P)
- Peso: 0’916 kg.
- Precio de venta al público recomendado: 999 euros
- Importador: www.decineaudiovideo.com





















