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Misterio, misticismo… ¡Milagro!

Reconozco la gran suerte que tengo por poder escribir para un medio tan emblemático como es esta revista. Desde hace ya casi 7 años vengo compartiendo con vosotros toda una serie de análisis de componentes de primera línea hiend, de todos los niveles y nacionalidades, y el presente artículo no iba a ser menos.

Durante la realización de la prueba de una pareja de altavoces Boenicke W8, que compartí con vosotros el pasado 10 de febrero “aquí”, tuve la oportunidad de conversar varias veces con Miguel Carvalho, fundador y CEO de Ultimate Audio. Entre otras cosas coincidimos en que podría ser interesante realizar un artículo de algún producto relacionado con mi gran pasión, el formato analógico, dentro de la basta familia de productos que la empresa de origen portugués tiene actualmente en catálogo. Carvalho, conocedor de su actual situación en aquél momento, no me comentó nada más que tendría que esperar un poco, pues estaba dando los últimos coletazos a las negociaciones de una nueva marca que iba a incorporar y que, ya me anticipaba, iba a resultar muy interesante –pero aún no me lo podía desvelar–. Meses después y previo al verano ya tenía en mi domicilio la cápsula que da pie al presente análisis: Kiseki PurpleHeart N.S.

Como siempre os propongo, os invito a que conozcamos un poco más la marca. Para saber hacia dónde vamos es necesario conocer de dónde venimos, y es por ello que en mis artículos intento que al término de su lectura uno haya aprendido un poquito más, no sólo del producto, sus especificaciones y sus posibles ajustes, también de su historia e idiosincrasia.

Kiseki = Milagro. Esta firma se remonta a los años 80 y gracias a una excelente estrategia de distribución principalmente en Estados Unidos –el mismísimo Dan D´Agostino de Krell la incluyó en su red de distribución–, consiguió consagrarse rápidamente como una referencia en el mercado, posicionándose en el olimpo de las cápsulas MC de baja salida en muy poco tiempo. Su producto estrella calidad/precio por aquel entonces, la Kiseki Blue, salió al mercado para rivalizar de tú a tú con la ya consagrada Koetsu Black, pero a un precio sensiblemente inferior. Tal fue su éxito que la familia se amplió a otros modelos: PurpleHeart, Blackheart, Agate y la mítica Lapis Lázuli.

Si bien el portfolio actual de Kiseki no es tan ambicioso, únicamente disponemos de la PurpleHeart y la Blue en sus versiones N.S. –New Style–, lo cierto es que poder volver a contar con una firma de tan alta condición y pasado irreprochable siempre hay que tomárselo como un reencuentro con la calidad en todos los sentidos, y por lo tanto hay que darle la bienvenida con los brazos bien abiertos.

 

Kiseki fue creada en plena época dorada del Hiend por el holandés Herman Van Den Dungen –veterano dueño de Durob Audio desde 1975–, persona muy ligada a la alta fidelidad de excepción desde siempre y muy relacionada con otras marcas tan conocidas como Prima Luna, Mystère, AH! Njoe Tjoeb, etc. Harto de tener que esperar para poder facilitar a sus clientes más exigentes cápsulas de alta gama provenientes del país del sol naciente, las cuales además venían con diferentes grados de tolerancias que le suponía analizar personalmente una a una previo a su comercialización, tuvo la interesante idea de emprender una aventura alternativa. El plan consistió en asociarse con el artesano Mr. Goro Fokadu que, desde Japón, le construiría las cápsulas bajo sus más estrictas especificaciones obrándose así el “Milagro”. Si bien la producción de sus modelos en ningún caso se realizarían en masa, tengamos en cuenta que no se pueden fabricar más de 10 a 15 unidades/modelo/mes, lo cierto es que con este orden de magnitud ya iba a poder quedar bien provisto cara a su, cada vez más abundante, clientela. Origen holandés y fabricación japonesa, qué interesante…

La cápsula viene atornillada en su interior a una pequeña cajita cilíndrica de madera con el nombre grabado en su tapa. Habrá que estar atentos de no extraviar ninguno de los tornillos en uso dado que cualquiera de las dos parejas son las que luego habrá que utilizar, dependiendo de la que nuestro brazo demande, para la instalación de la cápsula. Dentro de la caja no encontramos nada, no hay un pequeño manual guía sobre la instalación, no se incluye ningún cepillito antiestático, tampoco ningún líquido de limpieza, ni siquiera un juego de tornillos extra que pudieran servir de retén… Lo único incluido y que es de agradecer es una pequeña fundita de plástico que nos sirve para proteger el espárrago durante el tiempo que no sea utilizada. Como si de una joya se tratara, a unos les resultará parco, a otros snob, pero no cabe duda de que semejante presentación no pasa desapercibida. Muchas veces pienso, ¿es necesario lo superfluo?

Un poco de especificaciones y calibración

Estamos ante una cápsula con un bello cuerpo de madera de color violeta de cierta dimensión –aunque ligeramente más menuda que la PurpleHeart original–, donde en su parte baja viene inscrito en color dorado la palabra Kiseki en japonés. Tiene un peso de 7 gramos, su cantilever es de boron y está bobinada en hilo de cobre de alta pureza. La separación de canales manifestada es de 35dB a 1khz –¡Wow!–, sacando una salida de 0,48mV, siendo así compatible con la gran mayoría de preamplificadores de fono de cápsulas de tipo MC de baja salida del mercado. En la actualidad dispongo de dos cápsulas con salida de 0,2mV, pero dependiendo del previo de fono que use puedo tener problemas de ganancia, con 0,48mV se me antoja idóneo para evitar este tipo de carencias y me gusta que aún es lo suficientemente baja como para llamar mi atención.

El VTF –Vertical Tracking Force– recomendado es tirando a alto, entre 2,00g y 2,60g, siendo la posición recomendada ¡¡2,46g !! Lo remarco entre admiraciones porque semejante precisión de VTF se me antoja innecesaria, dado que existen otros factores, como un óptimo SRA –Stylus Rake Angle–, que se deberá tener en cuenta y conjugar previo a la búsqueda de un VTF correcto dentro de los márgenes que el fabricante recomienda. Recordemos la relación a mayor VTF menor SRA y viceversa, no sólo se ajusta el SRA subiendo o bajando el eje del brazo, también aplicando mayor o menor VTF.

De complianza moderada/alta –16 µm/mN– es apta para prácticamente todo tipo de brazo moderno, pues todos optan hoy día por masas moderadas. Su impedancia interna es ligeramente más alta de lo usual, de 42ohms, siendo la recomendación de carga del fono asociado según especificaciones algo alta, de 400ohms –siguiendo la regla del x10–.

A la hora de proceder a su instalación no pude utilizar los tornillos que habitualmente utilizo en mis análisis debido a que el paso de rosca interno de la cápsula es diferente al estándar. El problema quedó subsanado utilizando los que vienen con la propia cápsula, dos parejas de color dorado, unos levemente más largos que otros para así acoplarse adecuadamente a todo tipo de portacápsulas. En mi caso utilicé los más cortos –siempre preferible– y una vez calibrada a la geometría que me gusta, la Baerwald, y empezar con un VTF de 2,1g vía Fozgometer, aprecié la magnífica tolerancia de construcción en azimuth que tiene esta unidad. La posición ideal y con la que mejor separación de canales y menor crosstalk obtuve resultó ser la posición en la que la cápsula está totalmente vertical, algo que es digno de elogio en cuanto a márgenes de calidad e implementación, dado que, como ya he explicado en muchas ocasiones, las cápsulas están hechas a mano y el ajuste de cada una es único, incluso tratándose de un mismo modelo.

He de reconocer que debido al tipo de estética de la cápsula, de cuerpo grande y cantilever saliendo prácticamente de su parte central, la calibración en geometría se hizo levemente engorrosa y es muy posible que si no disponéis de buena vista necesitaréis de elementos externos de ayuda como lupas o lámparas muy cerca de la cápsula. Personalmente no tuve más problema que la incomodidad que supone este tipo de construcción, un poquito más de tiempo y listo.

 

Respecto al ajuste de SRA como ya sabéis lo calibro ayudándome de microscopio digital para buscar la mayor precisión posible. Tuve que bajar el eje del brazo varios milímetros y como aún no conseguía obtener el dato habitualmente recomendado en la industria de entre 94 y 90 grados apliqué algo más de VTF. Finalmente con un VTF de 2,5g –antiskating ajustado en consecuencia– y el eje del brazo bajado alrededor de 6mm obtuve una calibración inicial cumpliendo especificaciones del fabricante y que me ofreció un sonido de altísima calidad que a continuación intentaré precisar.

¿Qué me he encontrado?

Tras aproximadamente un mes instalada y habiéndome ya familiarizado con su sonido cogí mi block de apuntes y empecé a realizar las primeras anotaciones para la review. Sobre el sonido de esta cápsula diría que destaca principalmente en tres aspectos: separación de canales, articulación y extensión de las frecuencias graves y medio/graves, y redondez sónica en toda banda. Profundizaré en estos apartados y más tarde hablaré de otras cualidades que también he podido percibir dignas de mención, con el fin de que, tras esta lectura, el lector pueda tener una idea global de qué tipo de sonido se puede disfrutar con una Kiseki PurpleHeart N.S.

Con respecto a la separación de canales, tal y como ya apunté en el apartado de ajustes, sorprende lo bien ejecutada que está ciñéndonos a su azimuth, dado que en una posición totalmente vertical nos encontramos con el valor óptimo. Dando por supuesto que este parámetro tiene un alto control de calidad para todas las unidades en su proceso de fabricación, ayudará mucho a todo aquel que no disponga de los medios necesarios para su correcta calibración –vía uso del software Adjust+ o del Fozgomoeter– o no disponga de un brazo que lo permita –caso de los SME de alta gama, por ejemplo–. Un ajuste fino de azimuth además puede procurar a la calidad del sonido nada menos que una reducción de crosstalk, aumento de microdetalle y transparencia, mejor focalización e incluso coherencia escénica. Esta separación de canales tan alta permite presentar una escena amplia, con una exquisita estabilidad y muy bien definida. El tamaño de instrumentos y voces es adecuado y la capacidad para generar diferentes planos y tridimensionalidad muy alta. En cierta medida se podría decir que en este aspecto compite directamente con el formato digital, alta precisión.

Desde que cambié la etapa Krell FPB-300cx por la FPB-600c he encontrado ciertas mejoras en la restitución de las frecuencias graves, además si la fuente ayuda en la labor encuentro que puedo llegar en términos absolutos a una restitución muy creíble para el contenido tamaño de mis Wilson Audio WATT/Puppy 5.1e. La Kiseki PurpleHeart ofrece una extensión, texturas, timbre y articulación en estas frecuencias que me ha dejado atónito. En este apartado me atrevo a decir que está en un nivel absolutamente top. Así por ejemplo, en el doble vinilo del siempre estupendo Eric Clapton “I Still do” –2x@45rpm 2016 Polydor Records– se deja palpar la abundancia pero con calidad en su presencia, o incluso también en el soberbio disco tecno de Daft Punk “Random Acces Memories” –2x 180g 2013, Columbia Records–.

En cuanto a la tercera y última característica, la redondez en todo tipo de frecuencias, intentaré explicarme mejor. Ofrece un sonido sin ningún tipo de aristas a nivel global, no hay frecuencia que destaque sobre otra, todas tienen su correcto peso y armonía lo que redunda en un sonido cómodo, equilibrado y creíble en escucha. Esto siempre ayuda en audiciones prolongadas evitando cualquier fatiga auditiva por culpa de una falsa espectacularidad. Esta cápsula tiene en todo momento un sonido honesto y coherente. Un Mercedes Benz que lo que busca es el confort y relajo para todo aquel que lo conduzca.

Tímbricamente se posiciona en la zona neutral, aunque si tuviera que decantarme tiene ciertas virtudes asociadas a los sistemas valvulares clásicos, obteniéndose corporeidad y volumen en la restitución de los sonidos. Esto inequívocamente amplía su sinergia, y estoy convencido de que la hace apta, para una amplia variedad de sistemas que sigan la senda de tonalidades neutras o ligeramente frías, buscando esa compensación. La deliciosa Cataluña de la Suite Española de Albéniz editada por DECCA en 1969 y reeditada por el sello audiófilo Speaker Corners define a la perfección, no sólo el exquisito tratamiento tímbrico, también el confort y redondez sónica citadas.

Dinámicamente destaca principalmente en su aspecto macro, al ofrecer un sonido muy redondo trata muy bien los bloques, produciendo con ello que las masas orquestales queden restituidas de modo creíble. Al no ser una cápsula que abunde en lo específico, no se podría decir que destaquen los sonidos concretos dentro del todo de un modo evidente, más bien es el propio todo el que aporta credibilidad y transmite hacia el oyente. No obstante todos los sonidos tienen su espacio y están bien definidos gracias a la excelente separación de canales. Microdinamicamente es correcta, no parece que la búsqueda del detalle y la rapidez haya sido su leitmotiv, sí la redondez y el equilibrio global. En ningún caso se la puede tildar de esquelética, todo lo contrario, tiene voluptuosidad y en algunos momentos incluso generosidad.

Los agudos se sienten suaves y abiertos, aunque sin embargo me hubiera gustado un poquito más de duración en el sostenido de las notas y así una sensación de ambiente más predominante… aunque quizá estoy siendo algo exigente, dado que por otro lado este cierto roll-off en su parte alta facilitará la escucha de los discos ochenteros de rock algo complejos. No obstante, no nos engañemos, la PurpleHeart no colorea, si los discos son infumables no hace magia, y si son buenos será capaz de transmitir toda su calidad. Un ejemplo claro es el tercer álbum de estudio de la consagrada cantante británica Adele, 25 –2015 XL Recordings– donde nos encontramos una excelentemente grabada primera cara con temazos como “Hello” o “When you were young” sonando fantástico y una más que regular segunda cara donde “Water under the bridge” o “All I ask” no suenan como cabría esperar. Si esto se percibe es buena señal, escuchamos lo que hay, sin maquillaje.

Las frecuencias medias muy buenas, con presencia y ayudadas por un excelente y marcado silencio. Sin llegar a referencia absoluta en este apartado, he de reconocer que aunque sin ser la dulzura y el terciopelo de Koetsu Urushi, esta cápsula consigue restituir con presencia y poderío voces e instrumentos, existiendo cierta sensación de “está ahí, delante mío” que engancha. Cualidad posiblemente muy ayudada por su alto silencio, tanto a nivel de ruidos producidos por estática –cliks agudos ocasionales– como por giro –ruidos de grave en bucle–. Se puede apreciar claramente con discos donde esta cualidad forme parte importante de la música, caso del maravilloso Requiem Alemán de Brahms –2x LP DG Digital, 1985–.

Las sibilancias son siempre uno de los apartados que me gusta analizar, dado que en muchas ocasiones una buena cápsula puede no llegar a conseguir su correcta restitución y por ende engañarnos y mostrarnos un sonido de equipo de música y no de realidad. En este apartado no tuve problema en ninguno de los diferentes ajustes que tuvo la cápsula, hasta que encontré el definitivo y más fino. Una de las pruebas que suelo utilizar es el doble vinilo del sudafricano Hugh Masekela, Hope –2x 45rpm 2004 Sheridan Square Records reeditado por Analog Productions– donde se producen momentos complicados en el corte “Stimela” con su voz, en este caso y como cito sin problemas.

Al ser una cápsula que requiere de un alto VTF quiere decir que en brazos pivotantes va a requerir de un ajuste de antiskating con valores algo mayores de lo habitual. Por mi experiencia se que esto puede sugerir en las pistas más internas al vinilo problemas de tracking audibles o incluso de misstracking. En ningún caso encontré pérdida de calidad alguna en la lectura o errores de lectura, nada dentro de lo normal para un brazo de 11” como es mi Kuzma 4point. Para probar esto suelo recurrir a pasajes muy complicados y de alta dinámica que se localicen hacia el final de las caras, como por ejemplo los últimos movimientos de la fantástica versión de Pictures at an Exhibition de Mussorgsky dirigida por Maazel –Telarc 1978– o la espectacular Scherezade de Korsakoff dirigido por Kogan –200g classic Records– que, en su movimiento 4 es simplemente alucinante.

La leyenda continúa…

Diseñada en Holanda por el venerado Herman Van Den Dungen –PrimaLuna, Mystère, AH! Njoe Tjoeb…– y de fabricación nipona, el origen de Kiseki desde sus inicios allá por los 80 es claro: competir con las cápsulas japonesas de alta gama a un precio más contenido pero con una calidad constructiva más alta.

Su desaparición hace ya años por culpa del formato digital fue una pena, pero el relanzamiento del vinilo ha propiciado su vuelta al mercado internacional y hay que aprovecharlo. La PurpleHeart N.S. –de New Style– viene representando actualmente el tope de gama de la firma. Está presentada como si de una joya se tratara, en una pequeña caja de madera con su nombre grabado en la parte superior y con unos acabados en construcción y un refinamiento en su diseño digno de las cápsulas situadas en la cúspide del mercado.

De impedancia interna alta, lo que me indica que seguramente siga manteniendo gran parte de su diseño original, el sonido que desprende no destaca por su velocidad o microdetalle, estamos ante un sonido honesto, compacto, redondo, con una riqueza de matices en la parte baja del espectro insuperable y con la suficiente transparencia como para satisfacer al cliente más exigente; máxime porque la separación de canales que ofrece es digna de elogio.

Auguro gran sinergia con todo tipo de los brazos que actualmente se venden en el mercado, no sólo por sus especificaciones que permiten una amplia asociación, también porque su personalidad permite asociarla a un amplio abanico de componentes. He de reconocer que me ha cautivado y la posiciono entre las mejores cápsulas que he podido escuchar en mi sistema, a cualquier nivel de precio. Recomendable.

Kiseki PurpleHeart N.S. – PVP : 2.990€

Distribuye Ultimate Audio

En rotación frecuente

  • An evening with Belafonte/Makeba (RCA Victor, 180g Speakers Corner)
  • Ella & Louis (Wax Time Records, 180g one pressing limited edition)
  • Albéniz: Fruhbeck de Burgos SUITE ESPAÑOLA (Decca, 180g Speakers Corner)
  • Brahms/Hungarian Dances. Dvorak/Slavonic Dances. REiner. (Decca, 180g Speakers Corner)
  • The Nutcraker. Tchaikovsky. Ansermet (Decca, 2x 180g Speakers Corner)
  • La Folia, de Gregoria Paniagua (Harmonia Mundi)
  • New Blood, Peter Gabriel (2x 180g. Real World)
  • Exotic dances from the opera, Eiji Oue (2x 180g. Reference Recordings)
  • Swan Lake. Tchaikovsky. Ansermet (Decca, 2x 180g Speakers Corner)

Especificaciones

  • Body: PurpleHeart Wood 30 mm Long
  • Cantilever: Solid Boron Rod 0.3 mm Diameter
  • Stylus: 0,12 x 0,12 Nude Line-Contact Diamond Mirror Polished
  • Stylus Tip Radius: 4 x 120 µm
  • Vertical Tracking Angle (VTA): 20 Degrees
  • Coilbody: Pure Iron
  • Weight: 7 Grams
  • Output Voltage: 0.48 mV at 5 cm/s
  • Internal Impedance: 42 Ohms
  • Frequency Response: 20 – 30.000 Hz ± 1 dB
  • Channel Balance: 0.2 dB
  • Channel Separation: 35 dB at 1 kHz
  • Tracking Ability at 315 Hz at a tracking force of 2.6g: 80 µm
  • Dynamic Compliance: 16 µm/mN
  • Recommended Loading: 400 Ohms (Bob Levi: I disagree! 800-1000 ohms)
  • Recommended Tracking Force: 2.0 – 2.6 Grams (Bob Levi: I disagree! 2.1-2.4)
  • Optimum Tracking Force: 2.4 Grams (Bob Levi: I disagree! 2.3 grams is perfect)

SISTEMA UTILIZADO PARA LA PRUEBA

Cajas acústicas

  • Wilson Audio WATT/Puppy System 5.1e

Fuentes

  • Clearaudio Champion Level II SE
  • B.M.C. Belt Drive CD 1.1

Brazo de lectura

  • Kuzma 4point

Cápsulas

  • Kiseki Purple Heart N.S.
  • Koetsu Urushi Vermilion
  • Lyra Kleos SL

Amplificación

  • LFD MC-2 SE
  • Mark Levinson Nº 380S
  • Krell FPB 600c

Cableado

  • Nordost Valhalla
  • MIT Shotgun S1

Tratamiento de red

  • Vibex One 7 Rhodium Version Powerblock
  • Clearaudio S. Synchro
  • Okutsu Denko Air3 – Acrolink 7N-P4030 II – Transparent Power Link Super PLS – MIT Z-Cord II
  • Línea dedicada de 20A

Accesorios

  • Clearaudio Outer Limit y Locator – Clearaudio Quadro XXL Clamp – Okki Nokki RCM MKII – Vincent KHV 111 MKII – Sennheiser HD 650 – Terpsicore Cable Sound Clear y Damper 30 – RPG Skyline – Shakti “The Stone” – Stillpoints ERS Cloth – VibraPOD – Cable Isolators – Audio Selection y Vibex prototype Spikes – Muebles ultrarígidos hechos a medida – Bases de granito sudafricano

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