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Dichas todas estas pequeñas aclaraciones, empezé mis pruebas con el Dark Side of de Moon un disco imprescindible en toda discografía que se precie y magníficamente grabado en colaboración con Alan Parsons como ingeniero, en concreto el tema “Time” donde podemos encontrar una extensa paleta cromática desde el comienzo del track, con los relojes dando las horas, el tic tac del bajo de Roger Waters sonando de fondo, hasta los coros de voces femeninas acompañando a Richard Wright y David Gilmour.

La riqueza armónica de los relojes mezclándose los unos con los otros es simplemente deliciosa con una extensión que poco a poco se va difuminando en el silencio. El nivel de realismo y credibilidad conseguidos son realmente asombrosos por la naturalidad con que son presentados (especialmente con las Dynaudio, que muestran una grata complicidad con las válvulas), exentos de cualquier atisbo de efectismo y espectacularidad, que pudiese desvirtuar el momento tan especial de la escucha. El siguiente tema que me dispuse a probar fue “Samba pa Ti” perteneciente al disco Abraxas de Santana, donde la guitarra del músico nacido en México muestra un sonido pletórico, con unos matices que nunca hasta la fecha había escuchado (ni con mis adoradas Model 9). De igual modo la percusión se nos muestra perfectamente dibujada acompañando en todo momento al resto del grupo.

En cuanto a clásica opté por el Concierto para fagot PV 137 de Vivaldi interpretado por I musici y Klaus Thunemann como solista grabado por la philips. La escena posee una notable amplitud y profundidad con el fagot perfectamente ubicado en el centro, mientras el clave aparece (sobretodo en el segundo tiempo) con una exquisita y a la vez delicada definición secundando en todo momento (junto al violoncello) a un Thunemann que logra cautivar desde la primera nota. A pesar de la clara inferioridad de la amplificación a válvulas en lo que a sujeción del extremo grave se refiere así como su intrínseca menor rapidez para reproducir los ataques más endiablados, las MRE220 poseen un control digno de los mejores transistores (a pesar de que según palabras del propio fabricante las compañeras ideales para mi sistema hubieran sido las Jubilee).

El nivel de silencio alcanzado por estas etapas es simplemente perfecto, supongo que buena parte de la culpa de esto la tiene el transformador de entrada. Todo ello se traduce en una microdinámica y un nivel de detalle propio de los mejores transistores. De igual modo la zona de los medios posee “algo” que debo admitir me cautivó y que hizo que mis grabaciones se mostrasen de forma diferente y que incluso hoy todavía recuerdo de un modo especial. Aunque quiero matizar que los que esperen el sonido excesivamente cálido y “pastelón” propio de ciertas electrónicas clásicas de válvulas no lo encontrarán en la firma germana.

 

Conclusión

En resumidas cuentas las MRE220 son una opción muy atractiva para aquellos que buscan unas etapas capaces de mover prácticamente cualquier altavoz del mercado, con el carácter propio de la válvula, pero a su vez con las prestaciones de los transistores y todo ello sin arruinarse en el intento.

Octave MRE 220 – 18690€

 Distribuye Audio Pasión.  www.audiopasion.com  Teléf. 964561334 – 696974313 

Equipo utilizado

Altavoces

  • Dynaudio Consequence MKII
  • Genesis 350SE

Amplificación

  • Preamplificador Jeff Rowland Coherence II
  • Etapas monofónicas Jeff Rowland Model 9T

Fuentes

  • Kuzma XL4, brazo Airline y cápsula Clearaudio Goldfinger V2

Cables

  • Interconexión: Atlas Mavros y Gryphon Guideline Rerefence
  • Cajas: Atlas Mavros
  • Corriente: Clearaudio Diamond Powerline, Signal Cable Magic Power Cable, Shunyata Diamondback.

Accesorios

  • Mueble Artesanía Audio Exoteryc
  • Tomas de corriente en la pared: Furutech FT_SWS R (previos linea, fono y etapas), Furutech FT-SWS G (cd) y Oyaide SWD-XXX-E (plato).
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