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Bowers & Wilkins 707 S3 Prestige Edition: un monitor ultracompacto que apunta maneras

En diciembre de 2022 dimos a conocer en este mismo espacio, con el significativo título “El High End confortable”, la que continúa siendo la propuesta de la legendaria firma británica Bowers & Wilkins -que, por cierto, este año cumple sus primeros 60 años de vida- más adaptada a los entusiastas del sonido de excepción -tanto para música como para cine- que por motivos presupuestarios no pueden permitirse acceder a la gama de referencia de la marca, la atemporal Serie 800, ahora mismo Serie 800 D4. La propuesta en cuestión es –https://hifilivemagazine.com/bowers-wilkins-serie-700-s3/– la Serie 700 S3, una colección de cajas acústicas que, como acabamos de apuntar, mantiene intacta su vigencia gracias a una tecnología importada directamente de su hermana mayor que es matizada por las economías de escala -sobre todo en los recintos- requeridas para optimizar la crítica relación calidad/precio en el ámbito del High End… un High End asequible, si lo prefieren, pero High End al fin y al cabo. Es en estas coordenadas donde se ubica con maestría el protagonista del presente banco de pruebas: una edición con acabados y estudiados elementos lujosos del modelo más sencillo de la gama en cuestión: el monitor 707 S3 Prestige Edition. Un ultracompacto, al tiempo que rabiosamente atractivo, sistema de altavoces para montaje en estanterías/sobre soportes de suelo dedicados, que cautiva no sólo por su belleza plástica sino, sobre todo, por una precisión tonal que, utilizando el tópico, desafía lo que su tamaño sugiere, al tiempo que exhibe una increíble capacidad para crear escenas sonoras amplias y relajadas.

Por encima de todo, una “hija” de la “dictadura de la excelencia en I+D”

Pese a la contundencia inapelable del célebre “Por sus obras les conoceréis”, en el caso concreto de la empresa que rubrica nuestra invitada no hay nada mejor que visitar la fábrica de Bowers & Wilkins para vislumbrar las posibilidades de nuestra protagonista. Digo “visitar la fábrica” porque todavía no he tenido el privilegio de hacer lo propio a su ultramoderno centro de I+D situado en el sudeste de Inglaterra, alias “Southwater Research & Engineering” o SER. Pero, para serles sincero, me basta con haber disfrutado un buen par de veces de su antecesor, situado en Steyning, una apacible localidad muy cercana al centro de producción de Worthng, a su vez cuartel general de la compañía fundada por el recordado John Bowers en 1966, y durante décadas conocido con el elocuente nombre de “La Universidad del Sonido”.

Viene lo que acabo de decir a cuento de que cuando se habla de I+D se da por su puesto que hay “I”, es decir Investigación, y “D”, léase Desarrollo, ergo teoría pura por un lado y aplicación práctica de la misma, alias ingeniería, por otro. Sin embargo, tal panorama idílico no suele ser la norma, motivo por el que muchísimas marcas especializadas en audio -y presupongo que en un montón de sectores- minimizan la “I” para concentrarse en la “D”. No es este el caso de Bowers & Wilkins, donde la investigación pura y dura en materiales, configuraciones acústicas, circuitos de filtrado y sistemas de medida ha sido desde siempre fundamental hasta el punto de convertirse en uno de los pilares que sustentan el “ethos” de la marca. Y, claro, para que la excelencia en “I” tenga sentido, hay que aplicar idéntica excelencia en “D” y, por supuesto, llevar a buen puerto el fruto combinado de ambas, es decir la fabricación. Un cóctel que, en suma, sólo está al alcance de los más grandes -un buen símil al respecto sería lo que hace la también británica McLaren Automotive con sus fabulosos deportivos y superdeportivos- y que en este caso se pone al servicio de la reproducción sonora a tamaño natural en el hogar… ¡con permiso de los míticos Abbey Road Studios!

Si me permiten un inciso más, les diré que durante mi última -septiembre de 2021- visita a la factoría de Worthing quedé fuertemente impresionado por el “nivelazo” del departamento de Metrología, una especie de “cámara de torturas” para los fabricantes de todo tipo de materiales y componentes que aspiran a formar parte del ultraexigente ecosistema de Bowers & Wilkins y “explicación” definitiva de la extraordinaria fiabilidad de los productos de la marca. En paralelo, y volviendo ahora a la “I”, que la composición de los célebres conos de fibras entrelazadas Continuum y la cámara donde se fabrican sean todavía “Secretos de Estado” en la firma de Worthing habla alto y claro del esfuerzo realizado para hacerlos posible.

707 S3 Prestige Edition: tecnología de la Serie 800 D4 y un acabado de lujo

Le toca ya el turno a nuestra invitada, una caja acústica diminuta y preciosa a partes iguales en la que la auténtica belleza continúa estando en el interior. Digo esto porque es en la parte física donde radica la diferencia entre las versiones “Prestige Edition” y estándar de la 707 S3, empezando por el exquisito acabado Santos Gloss –“inspirado” en el Santos Rosewood de la elitista, y ya descatalogada, 805 D3 Prestige Edition- y terminando por el diseño y el patrón de malla de la rejilla protectora del tweeter, en este caso “importados” de la 705 S3 Signature, sin olvidar los imponentes terminales de conexión y la placa de aluminio en la que están montados, elementos ambos también adoptados de la mencionada 705 S3 Signature.

En el ámbito acústico y electroacústico, lo que tenemos es un sistema bass-reflex de dos vías que combina un tweeter Carbon Dome desacoplado y un “midwoofer” con cono Continuum, este último complementado por uno de los ya icónicos -y mil veces imitados en términos de concepto- Flowport de Bowers & Wilkins ubicado en el panel posterior. Puestos a concretar un poco más, me permito recordarles que el componente fundamental del mencionado Carbon Dome es un diafragma que combina una cúpula de fibras de carbono con un sistema de desacoplo que permite llevar la frecuencia de ruptura hasta 47.000 Hz, con lo que ello comporta –en tándem con el “subrecinto” terminado en punta que hay detrás- a la hora de minimizar las coloraciones. En cuanto al cono Continuum, recordemos que es una solución de ingeniería íntegramente desarrollada por Bowers & Wilkins para sustituir al Kevlar que durante largos años presidió los diafragmas de woofers, altavoces de medios y altavoces de medios/graves empleados en el grueso de modelos de la marca. Esto significa ligereza y rigidez en lo estructural y el lógico beneficio que ello comporta en sonido, léase neutralidad tímbrica, capacidad de análisis y dinámica irreprochables con el añadido de una presentación espacial que aúna precisión y dispersión para construir escenas sonoras creíbles. Al respecto contribuye con toda seguridad el perfil “multicara” del panel frontal de la 707 S3 Prestige Edition en otro distinguido ejemplo de esa “forma al servicio de la función” tan del gusto de la compañía de Worthing. Por su parte, la gestión de los citados transductores por una circuitería de filtrado de inspiración purista -topología simplificada, componentes de calidad- asegura una continuidad perfecta con un nivel de intrusión mínima. Finalmente, sobra decir -las fotos adjuntas hablan por sí solas- que la calidad de fabricación es excepcional.

Precisión tonal e imagen sonora deslumbrantes

Escuché las 707 S3 Prestige Edition, montadas sobre soportes de suelo, en una de las salas el veterano especialista barcelonés Werner. Hicieron los honores el fantástico -me sorprendió en grado sumo por su ecuanimidad armónica y su fuerza- amplificador integrado estereofónico VK80i de la estadounidense Balanced Audio Technology (BAT) y el versátil reproductor de música en red EXN100 de la británica Cambridge Audio, con cableado a cargo de Melodika, Wires 4 Music y ZenSati.

Pese a que, casi por defecto, me gustan los sistemas de altavoces de gran tamaño, he de reconocer que las diminutas Bowers & Wilkins se “quedaron conmigo” al cabo de escuchar un par de piezas de la muy bien diseñada “playlist” -cortesía de Xavi Casellas- utilizada para las pruebas. De entrada, la riqueza tonal de la que son capaces nuestras invitadas quedó reflejada de manera inapelable con los Preludios -para piano, el incuestionable “rey” de los instrumentos musicales- de Chopin y Scriabin interpretados por Mikhail Pletnev: fraseos impecables, armónicos ricos y equilibrados, dinámica sin arrugas y apertura escénica virtualmente libre de constricciones… en definitiva, un condensado de virtudes fácilmente asimilables a cajas acústicas con una envergadura sustancialmente mayor.

Cambio de tercio, ahora con el siempre contundente y elegante bajo eléctrico de Marcus Miller en su álbum M2, y aquí sí que la 707 S3 Prestige Edition me impresionó, gracias a una curva de respuesta en frecuencia subjetiva y un control que sólo cabe calificar de espectaculares. Nuestra invitada deja que la música fluya, sin más, creando una escena sonora bien estructurada en la que resulta fácil identificar la posición de los instrumentos. ¿Y las voces? Pues simple y llanamente espléndidas por cortesía de la reconocida flexibilidad -a su vez fruto de su sobresaliente nivel de amortiguamiento- del cono Continuum del “midwoofer” y su perfecta integración con el tweeter Carbon Dome, que restituyen con idéntica soltura el particularísimo timbre de Gregory Porter y los coros del tema “Requiem: Lacrymosa” del excelente -contenidos, grabación- álbum “2L – The Nordic Sound”.

Una “golosina” francamente apetitosa

Puesto que apuntar que a las pequeñas Bowers & Wilkins les falta un punto de grave profundo para resolver al 100% determinadas grabaciones sería poco menos que un insulto a la inteligencia de los lectores de Hifilive, toquemos con los pies en el suelo. Y la realidad es que las 707 S3 Prestige Edition son unas cajitas maravillosamente musicales, y además en un repertorio de espacios mucho más generoso del que sus muy compactas dimensiones sugieren. En síntesis, una -una más- exhibición del “mix” de talento y pasión de los ingenieros de una marca emblemática y sin duda uno de los productos de su categoría más logrados del mercado.

Ficha Técnica

  • Elementos de ingeniería relevantes: tweeter con diafragma Carbon Dome desacoplado; altavoz de medios/graves con cono Continuum; puerto Flowport de emisión posterior; rejilla protectora y terminales de conexión mejorados con respecto al modelo 707 S3 estándar; recinto acabado en Santos Gloss.
  • Configuración: caja acústica bass-reflex de 2 vías/2 altavoces para montaje en estantería/sobre soportes.
  • Altavoces: 1 “midwoofer” de 130 mm de diámetro y 1 tweeter de cúpula de 25 mm.
  • Respuesta en frecuencia: 50-28.000 Hz (+/-3 dB).
  • Sensibilidad: 84 dB/W/m.
  • Impedancia nominal: 8 ohmios (mínima de 4 ohmios).
  • Potencia del amplificador asociado: 30-100 W RMS.
  • Dimensiones: 165x300x284 mm (An x Al x P) (terminales de conexión incluidos).
  • Peso: 6’2 kg.
  • Precio de venta al público recomendado: 1.750 euros por pareja.
  • Importador: www.bowers-wilkins.es 

 

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