Las Kiso Acoustic HB-1 son unas cajas acústicas especiales en tantos aspectos, que nos obligan a revisar los conocimientos atesorados en los años que llevamos siendo aficionados a la hi-fi, sobre cómo debe estar construida la caja acústica ideal.
¿Cuántas cajas hemos tenido la suerte de escuchar o incluso de leer información acerca de ellas, que están basadas en diseños que intentan mitigar cualquier tipo de vibración y resonancia de su chasis?. Habrá aficionados incluso, que todas las cajas que han escuchado se basan en esta premisa fundamental. Eliminar interacciones en el sonido provocadas por estas vibraciones, luchar contra coloraciones causadas por estos mismos motivos, alcanzar ese teóricamente ideal chasis inerte, cual pétreo monolito, que nos garantice un funcionamiento ideal de los altavoces… Todas estas convicciones, obsesiones en muchos casos, y… ¿para qué?. ¿Para que aparezcan unos mini monitores llamados Kiso HB-1, que echen por tierra todo lo aprendido hasta la fecha y que suenen como los ángeles?.
Estas frases muestran bien a las claras, mis impresiones tremendamente positivas acerca de las Kiso HB-1. Intentaré sustentarlas con palabras que ayuden a acercarnos a su sonido, aunque parte de el continuará siendo un misterio y pareciéndoles a muchos imposible de creer.
Una de las grandes ventajas que presentan las Kiso HB-1, es su increíblemente pequeño tamaño de 313x148x224 mm. y reducido peso de 4.5 kgr. cada una. Esto permite transportarlas de un sitio a otro, casi debajo del brazo, ¿no es este un sueño hecho realidad para cualquier aficionado? Su acabado es de auténtico refinamiento, con la madera que las forman presentando una terminación exterior de barniz alto brillo muy bonito. Las HB-1 ofrecen la opción de elegir la madera con la que están fabricadas entre tres tipos diferentes, teniendo el modelo analizado la terminación estándar Mahogany, que a su vez es la más económica. En la parte trasera encontramos una pareja de conectores WBT de muy alta calidad, pudiéndose conectar cables de altavoz acabados tanto en bananas como en spades.
En cuanto a su presentación, esta pareja de monitores vienen alojados individualmente dentro de unos moldes de porexpan, y a su vez conjuntamente en una sola caja de cartón. En el interior de dicha caja encontramos el manual de instrucciones, un par de guantes para la segura manipulación de las HB-1, unas fundas marrones de fieltro para protegerlas del polvo y otras agresiones posibles, y unos pequeños cuadrados de gel elásticos y aislantes, para situarlos entre los soportes que empleemos y nuestras Kiso.