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Un punto de partida majestuoso en A/V High End

Es el presente artículo el colofón de una serie de análisis dedicados a la propuesta más reciente de la legendaria firma japonesa, aunque nacida neoyorquina, Marantz en materia de electrónicas para Cine en Casa formadas por preamplificadores y etapas de potencia separados. Una propuesta que certifica la claridad de ideas de los responsables de la compañía fundada por Saul Bernard –“B”- Marantz en 1953 por cuanto han sabido armonizar la irrenunciable pasión por la excelencia sonora -reflejada en el actual lema de la marca, “El Sonido Más Musical”- que constituye la esencia de todo producto Marantz con la flexibilidad en funciones, configuración y conectividad exigida por los formados de sonido envolvente multicanal y multidimensional, la capacidad de acceso a contenidos remotos, y, por supuesto, un diseño industrial y una calidad de fabricación que encajen con las demandas de los amantes del que podríamos llamar “lujo tecnológico”. Al igual que hacen otros grandes nombres del audio -la británica Bowers & Wilkins es uno de ellos- que saben lo que quieren y disponen de los recursos necesarios para convertirlo en realidad, Marantz empezó la renovación en profundidad de su gama de componentes de A/V separados poniendo a punto el sistema previo/procesador+etapa de potencia de élite –https://hifilivemagazine.com/marantz-av-10-amp-10/– para continuar con una versión ligeramente simplificada -sólo en lo cuantitativo- y más asequible del mismo –https://hifilivemagazine.com/marantz-av-20-amp-20/– y, finalmente, otra que aplica exactamente la misma operativa con el objetivo de ampliar adicionalmente el abanico de potenciales usuarios. Así llegamos al conjunto AV 30+AMP 30, protagonista de las líneas que siguen y sin ninguna duda todo un referente entre las realizaciones de su categoría por cuanto los 8.000 euros que se piden por el mismo permiten acceder a unos niveles de excelencia en prestaciones objetivas y subjetivas perfectamente equiparables a las de sus hermanos mayores al tiempo que, al igual que éstos, está construido, amén de afinado tímbricamente, en Japón.

Democratizar la excelencia: un arte sólo al alcance de los que “saben” de verdad

En su momento, hace ya unos cuantos años, leí que una de las claves -no la única, pero sí la más significativa- del concepto de compañía aérea “low cost” era reducir al mínimo el número de modelos de aeronaves utilizadas a fin de minimizar los costes de mantenimiento, que, como bien saben, en aviación son intrínsecamente elevados/muy elevados, en buena parte porque con la fuerza de la gravedad y la meteorología -¡y menos aún si se combinan estando la segunda “de mal humor”!- no se puede jugar. Pues bien: esta reflexión se puede aplicar perfectamente al “high cost”, léase la excelencia, si queremos ponerla al alcance de un mayor número de usuarios. La gracia está, de nuevo, en saber preservar los elementos que marcan la diferencia y aplicar seguidamente las rebajas que proceda para que la relación calidad/precio se mantenga intacta. De ahí que en mi análisis del conjunto AV 20+AMP 20 de Marantz pusiera, para diferenciarlo de su “padre”, el AV 10+AMP 10, el siguiente encabezamiento: “Aplicando magistralmente el concepto de economía de escala en la élite”. Sobra decir que en aquel entonces -finales de agosto de 2025- yo no sabía nada sobre el tándem que protagoniza el presente banco de pruebas, pero ahora que lo he visto, tocado y escuchado puedo decir que encaja al 100% con mi planteamiento. Un encaje que además se puede verificar comparando -de ahí los pertinentes enlaces de publicación- las fichas técnicas de los modelos mencionados, y, sobre todo, las fotografías de los mismos, desde los paneles frontales y posteriores hasta los fundamentales interiores: la continuidad conceptual y formal es evidente, al tiempo que el “Made in Japan” -en la ya célebre factoría Shirakawa Audio Works- aporta un nada desdeñable “plus” emocional a cada modelo como consecuencia de esa cultura de búsqueda de la perfección que tan arraigada -en realidad, incrustada en su ADN- está en el Imperio del Sol Naciente. Y por si alguien todavía duda, nada como echar un vistazo a los precios: 7.000 euros por pieza para los “10”, “5.500” para los “20” y 4.000 para nuestros invitados, los “30”.

Dos electrónicas que se complementan, pero con intencionalidades diferentes

Con una estética idéntica -y, como apunté en su momento, acertadísima como consecuencia del maridaje perfecto en “audiofilia” y “pijerío” que destila- a la de sus hermanos mayores, el AV 30 puede definirse sin reservas como un previo/procesador de A/V destinado a usuarios exigentes que, por el motivo que sea, no aspiran al no va más del momento en lo que configuraciones multicanal se refiere. De ahí que incluya descodificación “sólo” para 11.4 canales, suficiente para gestionar un equipo con sonido envolvente multidimensional de 7.4.4 canales o uno más “clásico” de 9.4.2 canales. Recuerden que el “4” central tiene que ver con la posibilidad de conectar otros tantos subwoofers activos que permite la calibración Dirac Live opcional -funcionalidades Bass Control y Active Room Treatment incluidas- como consecuencia del elevado grado de especialización de su algoritmo de base al respecto. Dejando aparte las implicaciones económicas inherentes a la materialización de tal posibilidad y que más de uno pueda pensar mal al respecto, está comprobado que dividir la carga de subgraves en un sistema de Cine en Casa digno de tal nombre instalado en una sala dedicada incrementa el realismo y la definición en la restitución de todo tipo de contenidos, sobre todo si la misma se lleva a cabo con niveles de presión sonora “del mundo real”. Y, por supuesto, expande de manera sustancial la vida útil de las cajas acústicas en cuestión -ya se trate de los altavoces como del amplificador- al hacer que trabajen menos “forzadas”.

Dicho lo anterior, observen que el único formato de audio multicanal que se queda fuera del alcance del AV 30 es el DTS:X Pro, lo que significa que nuestro invitado es una máquina extremadamente versátil que cubre el grueso de grabaciones de música multicanal y cine disponibles en el mercado. A partir de aquí, lo que tenemos es un Marantz High End de pura cepa en el que destaca la presencia de, por ejemplo, una sección de preamplificación con topología de realimentación de corriente, el ultraefectivo esquema de reducción del “jitter” del reloj de sincronismo maestro, los emblemáticos módulos HDAM-SA2 -ejecutados exclusivamente con componentes discretos, recuérdenlo- o un transformador de alimentación toroidal -diseñado específicamente para aplicaciones de audio- encapsulado, sin dejar de lado -por favor, echen un vistazo a las “tripas” del aparato- el uso de circuitos independientes para cada canal. La conectividad es excelente, con salidas preamplificadas -en este caso sólo para los canales disponibles, es decir 11.4- vía conectores XLR y RCA y entradas y salidas HDMI a la última, léase compatibles 8K y con protección anticopia HDCP 2.3. Sobra decir que el soporte HDR lo es al completo, al tiempo que el streamer de audio “Hi-Res” integrado -vía ecosistema HEOS y la pertinente “app”- es, como siempre en Marantz, muy “práctico” al contemplar, como codificaciones “top”, el FLAC a 24 bits/192 kHz y el DSD128. También tenemos la homologación Roon Ready, aunque no se dispone, al menos por el momento, de Qobuz Connect.

Pasando a la AMP 30, hay que señalar en primer lugar que no debe ser considerada necesariamente, pese a lo que su nombre y su precio sugieren, como el complemento natural del AV 30, puesto que en principio la configuración de canales máxima permitida por este último exige disponer de 11 canales de amplificación mientras que la “30” sólo posee 6. Efectuada esta puntualización, de la AMP 30 hay que decir que es idéntica en lo esencial a sus hermanas mayores, empezando por la potencia de salida por canal y la posibilidad de conexión puenteada de cada par de canales estereofónicos, que pone en manos del usuario 3 canales de potencia doble, o, si lo prefiere, 1 de potencia doble y 4 de potencia “estándar” o 2 de potencia doble y 1 de potencia “estándar”. Esto significa que el rango de aplicación de nuestra invitada abarca las necesidades de cualquier equipo gobernado tanto por el AV 30 como por el AV 20 o el AV10 en el que además se utilicen etapas de potencia AMP 10 y/o AMP 20. Como pueden ver, la flexibilidad es total por cuanto, insisto, las tecnologías implicadas son las mismas. Anter de terminar, me gustaría realizar un apunte sobre la conectividad de las Marantz AMP: la diferenciación entre los modos “Bi-Amp” y BTL. Así, el primero de ellos previene posibles interferencias debidas a la fuerza contraelectromotriz cuando los altavoces de agudos y graves son excitados por amplificadores separados. Por su parte, el modo BTL, alias conexión en puente –“Bridge”- o puenteada, permite no sólo multiplicar por dos la potencia disponible -al convertir un par de canales estéreo en un único canal monofónico- sino hacerlo de tal modo que la corriente encargada de excitar las cajas acústicas no entre directamente en el circuito de masa, estabilizando el potencial de masa en el que se basa la amplitud de la señal, reduciendo el ruido y las interferencias entre circuitos y haciendo que dicha amplitud sea extremadamente precisa.

La hora de la verdad: de nuevo, “El Sonido Más Musical”

Tuve la ocasión de probar el sistema AV 30+AMP 30 en las mismas condiciones, léase espacio y equipo, que su predecesor inmediato, es decir el AV 20+AMP 20, aunque utilizando una configuración sin sonido envolvente 3D, léase 5.1, con cajas acústicas formada por los siguientes modelos de Bowers & Wilkins: columnas 702 S3 Signature para los canales frontales principales, HTM71 S3 Signatura para el canal central frontal, monitores compactos -sobre soportes de suelo dedicados- 705 S3 Signature para los canales de efectos traseros y subwoofer activo DB4S. Apuntemos asimismo el uso de la ya muy depurada calibración Audyssey MultEQ XT32, integrada de serie en el AV 30, para optimizar la adaptación acústica al espacio de escucha, utilizándose contenidos de vídeo, todos 4K, bien en Blu-ray Disc, bien almacenados en un servidor dedicado. 

Y, entrando ya en materia, nada mejor para comparar que utilizar las mismas grabaciones que en la evaluación de los modelos “20”, con mención especial para el concierto “Live in Berlin” de Gregory Porter y la espectacular “Blade Runner 2049”, aunque también con una nueva incorporación que para mí es -enseguida les diré por qué- harto ilustrativa a la hora de evaluar el equilibrio tonal: la primera parte de “Dune”. No me he referido en ningún momento a las posibilidades operativas del AV 30, pero si echan un vistazo al manual de instrucciones que figura en la página web de Marantz –https://manuals.marantz.com/AV30/NA/EN/index.php– descubrirán que son inmensas tanto en cantidad pura y dura como en opciones de ajuste fino, de personalización.

Volviendo a lo que nos interesa, les diré que, en efecto, nuestros invitados son musicales por encima de todo porque restituyen con autoridad, pero sin llegar a aturdir, como me sucedió a mí en el cine donde la vi por primera vez, los párrafos más intensos de la mencionada “Dune”, donde el genial -también “muy suyo”, para lo bueno y para lo malo- Hans Zimmer se despacha a gusto con una monumental tempestad de decibelios y voces agudas que es resuelta con precisión tonal, analiticidad y capacidad de discriminación a partes iguales. Unas cualidades que también se pueden aplicar los helicópteros “multipala” -a la manera de una libélula- utilizados para adentrase en el desierto del planeta que da nombre a la película. Tres cuartos de lo mismo puedo decirles de “Blad Runner 2029”, puesto que no en vano su banda sonora está firmada por la misma persona.

En cuanto al magnífico directo de Gregory Porter, la cualidad fundamental a destacar es una presentación tonal inequívocamente “High End estereofónico” apuntalada por una equivalente espacial que da fe de la potencia de cálculo de los “chips” de procesado empleados por el AV 30. Por lo que respecta a la potencia de salida de la AMP 30, les diré que “la suficiente” para una sala que deberá tener sus 50 metros cuadrados, lo que no está nada mal.

Conclusión

Sería poco decoroso de mi parte si no criticara una vez más la más bien “fake” especificación que da Marantz para la potencia de salida de la AMP 30 por cuanto la especifica para una única frecuencia -1 kHz- y con sólo dos canales excitados, pero por fortuna los módulos en Clase D utilizados son muy competentes al tiempo que no me cabe la menor duda de que el trasformador toroidal -encapsulado, al igual que en el AV 30- de la fuente de alimentación aporta lo suyo. Por lo demás, estamos, de nuevo, ante dos productos absolutamente magníficos en su planteamiento y ejecución que ponen el High End audiovisual al alcance de un amplio espectro de aficionados al ser la relación prestaciones/precio que ofrecen virtualmente insuperable dentro de su categoría.

Ficha Técnica Marantz AV 30

  • Configuración: preamplificador/procesador de A/V.
  • Capacidad de procesado: 11.4 canales.
  • Codificaciones de audio 3D compatibles: Dolby Atmos, Dolby Atmos Height Virtualization, DTS:X, DTS Neural:X, DTS Virtual:X y AURO-3D.
  • Compatibilidad IMAX Enhanced: Sí.
  • Compatibilidad HDR: HLG, Dolby Vision, HDR10+ y Dynamic HDR
  • Conectividad HDMI: 7 entradas (todas HDMI 2.1 compatibles 8K)/3 salidas (2 de ellas HDMI 2.1 compatibles 8K) con protección anticopia HDCP 2.3.
  • Streaming de audio “Hi-Res”: PCM hasta 24 bits/192 kHz y DSD hasta DSD128.
  • Respuesta en frecuencia: 10-100.000 Hz, +1 dB, -3 dB en Línea (Modo Direct) y 20-20.000 Hz, +/-1 dB (curva RIAA) en Fono.
  • Relación señal/ruido: 105 dB en Línea (Modo Direct), 110 dB en Digital y 74 dB en Fono (MM).
  • Sensibilidad de la entrada de fono: 2’5 mV.
  • Dimensiones (con las antenas en posición horizontal): 442x189x414 mm (An x Al x P).
  • Peso: 11’1 kg.
  • Precio de venta al público recomendado: 4.000 euros. 

Ficha Técnica Marantz AMP 30

  • Configuración: etapa de potencia de 6 canales con posibilidad de puenteado en modo (modo BTL) de cada grupo de 2 canales.
  • Potencia de salida: 6×200 W sobre 8 ohmios a 1 kHz (3×400 W en modo BTL) o 6×400 W a 1 kHz sobre 4 ohmios, en ambos casos con 2 canales excitados.
  • Respuesta en frecuencia: 5-70.000 Hz, +/-3 dB.
  • Relación señal/ruido: 110 dB.
  • Dimensiones: 442x111x442 mm (An x Al x P).
  • Peso: 10 kg.
  • Precio de venta al público recomendado: 4.000 euros.

Importador: www.marantz.com/es-es

 

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