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El Equipo

El sistema, tras la incorporación hace ya un tiempo de las cajas principales, ha sufrido una serie de cambios y modificaciones buscando una mejor sinergia con su tipo de sonido.

Muchas pruebas, tiempo y paciencia me han llevado a configurarlo del modo en el que actualmente está. Así pues actualmente la siempre difícil sección estéreo consta de:

  • Fuentes de lectura: Wadia 302, lectura de CDs. Plato Clearaudio Champion Level II, brazo SME IV, cápsula M/C de baja salida Lyra Skala
  • Preamplificación: LFD MC-2, previo de phono; Mark Levinson nº 380s, previo de línea
  • Amplificación: Krell FPB 300cx, amplificador estéreo
  • Cajas acústicas: Wilson Audio WATT / Puppy System 5.1
  • Cableado de interconexión: MIT Shotgun S1ic y Clearaudio Sixstream Plus
  • Cableado a cajas: MIT Shotgun S3
  • Tratamiento de la red: Regleta de aluminio mecanizado diseño de J. P. Montero; Clearaudio Diamond y Mit Z-Cord II, cables de red. Línea dedicada de 20A.
  • Tweaks: Shakti, the stone. Terpsicore Cable Sound Clear. Stillpoints ERS Cloth. Vibra PODS. Cable Isolators. Puntas de desacoplo regulables de Audio Selection. Spike Shoes de Audio Serenity.  Okki Nokki, máquina automática limpiavinilos. Bases de granito negro sudafricano para las cajas y plato. Muebles realizados a medida ultrarígidos de muy baja resonancia.

El sistema multicanal es totalmente independiente del sistema estéreo gracias a la toma theater bypass del previo de línea, destacaría del mismo algunos componentes como:

  • Cajas: Focal Electra CC-1000s, central; Magnepan MC-1, efectos; B&W ASW3000, subwoofer
  • Fuentes de lectura: Sony PS3 con Play TV para TDT-HD, DVD y Bluray; WD Elements Play HD, disco duro multimedia e Iplus Cisco C20, decodificador HD
  • Procesador multicanal: Proceed PAV (Audio Video) + Proceed PDSD (Digital Surround Decoder).
  • Amplificador de tres canales: Proceed AMP 3
  • Visualización: Sony Bravia SXRD VPL-HW15, proyector. Calibrado a 6500K vía sonda Spyder 2 con el programa Colorimeter HCFR. Pantalla de cine Stewart Firehawk 16/9 Luxus Model A Electric Screen. Plasma Panasonic TH-42PZ85E.
  • Cableado: MIT, Mark Levinson, Van den Hul, Supra, Apogee Electronics, Profigold, HDCable.

La Sala

La sala en donde he situado el equipo es un salón no dedicado rectangular, tiene 38m2 (7m x 5,5m) de superficie, una excelente altura de 2,80m y el equipo está dispuesto a lo ancho en una de las mitades de la sala.

De las cuatro paredes dos quedan tratadas con una cortina gruesa instalada ex profeso y las otras dos ocupadas con cuadros, de igual modo está dispuesta una alfombra bastante gruesa en todo el perímetro en el que se encuentra el equipo, se dispone entre las cajas y la posición de escucha.

El mobiliario consta de dos sofás de gran volumen que favorecen en cierta medida el control final del medio/grave. He probado a colocar diversos paneles Acustikell y RPG Skyline en la pared trasera a las cajas pero en todos los casos el sonido nunca fue de mi agrado con lo que permanece desnuda y en consecuencia ligeramente reflectante.

Si bien dispongo de un ecualizador-decodificador digital Behringer Ultracurve para poder controlar de modo apropiado las difíciles frecuencias situadas sobre todo entre los 50Hz y los 70Hz finalmente he optado por no utilizarlo dado que he conseguido un control bastante adecuado con muy buena articulación y pegada gracias a un concienzudo trabajo de colocación de cajas bajo el conocido procedimiento recomendado por David Wilson, diseñador de mis cajas, llamado Vowelling en donde una vez establecido el eje escénico apropiado se busca mediante movimiento de raíles el punto idóneo de control del grave y coherencia sónica.

De igual modo clave en el resultado final ha sido la colocación del ángulo de inclinación del módulo superior, el WATT (Wilson Audio Tiny Tot), en donde movimientos de pocos milímetros pueden suponer grandes cambios en la respuesta de frecuencia, precisión escénica y foco.

 El equipo al estar configurado tanto para estéreo como para multicanal permite disfrutar de modo bastante cómodo a tres personas para el primero y cuatro o incluso cinco para el segundo aunque en todos los casos sólo existe un puntodulce en donde el sonido está totalmente optimizado.

La discoteca

Con mis actuales 32 años he de reconocer que mi discoteca es quizás algo heterogénea pues con el tiempo he ido evolucionando y actualmente estoy muy centrado en géneros muy concretos.

Tras haber empezado en esto de la música, como tantos jóvenes de mi edad, escuchando mucho heavy metal de los 80s y 90s y algunas de sus variantes, en especial el Epic Metal, la cosa fue evolucionando poco a poco hacia el pop/rock de esa misma época.

Actualmente mi discoteca verdaderamente activa consta de óperas (género que se lleva el 75% de mi tiempo musical), música coral, jazz comercial o sinfónica de autores del XIX o XX.

Las tiendas habituales a las que acudo son Fnac, El Corte Inglés, Amazon y/o el Ebay inglés/alemán, los tres primeros para software digital y el segundo para software analógico debido a que con el tiempo me he percatado de que los prensajes ingleses y alemanes en la mayoría de los casos son superiores a los españoles.

La verdad es que no sé exactamente de cuántos títulos dispongo pero rondarán los 800-1.000, siendo 60-40 el porcentaje de diferencia entre vinilo y CD a favor del primero.

Respecto al apartado multicanal he de reconocer que al principio aposté fuerte por el formato DVD-A y llegué a tener bastantes títulos que sin embargo con el paso del tiempo he ido vendiendo y desechando pues entiendo que nunca ha llegado a estar a gran altura la calidad del sonido final, no sé si por el formato en sí, por los aparatos que lo reproducen o simplemente porque los ingenieros de sonido han priorizado la espectacularidad sobre la calidad.

¿Cuántos años hace que tuvo su primer equipo audiófilo? ¿Recuerda los componentes que lo formaban?

Lo cierto es que el primer equipo audiófilo que tuve la oportunidad de disfrutar siempre será el que disponía mi padre en el salón de su casa. Un equipo compuesto por un plato automático Garrard con cápsula m/m Shure de alta gama asociado a un integrado de válvulas de inicio de los 70 Vieta y cajas Bosé. Mi padre siempre ha tenido una extensa colección de vinilos que abarca rock de los 50/60/70 y mucha música clásica, lo cual me sirvió bastante para ya tener desde siempre ciertos conocimientos de este género que ahora tanto disfruto.

Ya en propiedad lo primero que tuve que ya sonaba constó de un previo de línea y una preciosa etapa estéreo Onkyo de la serie Integra, P-304 y M-504 asociado a un transporte Teac P500 con la excelente mecánica VRDS con DAC de su misma serie D500 y unas cajas B&W CDM  de la serie NT. Un equipo muy equilibrado y con un sonido que si bien era algo oscuro lo cierto es que era muy agradable y permitía escuchar horas y horas todo tipo de géneros musicales con cierta calidad.

La primera sala en donde pude disponer el equipo era rectangular de unos 10m2, con el sistema dispuesto longitudinalmente y dedicada (menos mal), en donde las cajas estaban separadas entre sí entorno a metro y medio máximo y la escena, si bien era bastante profunda, tenía muy poca anchura y daba  sensación de túnel. Cuando tuve la oportunidad de instalarlo en una sala de mayores dimensiones me di cuenta de cómo para poder disfrutar apropiadamente de un sistema es necesario un cierto  tamaño de sala, en este caso no cabe duda de que el tamaño importa.  Porcentualmente hablando diré que la sala tiene un peso de más del 70% en la calidad del sonido resultante, la cruda realidad.

Más tarde con la inclusión al sistema de cajas Apogee Acoustics empecé a conocer lo que es el sonido Hiend del que tanto leía y aún no entendía qué era. Unas cajas que en cuanto a relación calidad/precio sin lugar a dudas son de lejos las mejores que he podido escuchar en mi vida. Eso sí, debido a su baja eficiencia y gran tamaño necesitaban muchos watios y  una sala mínima de unos 15m2.

¿Desde entonces cuál ha sido su evolución? ¿De qué componentes ha disfrutado?

Evidentemente la clave para el disfrute de un equipo de audio es que haya afinidad máxima a las cajas, con ello y gracias a un muy buen amigo, que en paz descanse, conseguí hacerme con las segundas cajas  que más me han gustado de las que he tenido, concretamente las Apogee Centaur: cajas híbridas (cintas para medio/agudo y conos para graves). Estas cajas las actualicé renovando sus transductores gracias a que esta mítica firma de origen norteamericano sigue actualmente funcionando desde Australia fabricando repuestos y nuevos modelos.

Unas cajas exigentes de muy baja eficiencia (sensibilidad nominal de 3,5 ohms) que poco a poco me introdujeron en el mundo de las etapas de estado sólido con gran entrega de corriente y que gracias a su clásica asociación con la casa fundada por Dan y Rondi D´Agostino me permitieron conocer el tipo de sonido más afín a mis gustos, el sonido de la clase A, especialmente de Krell, que sin duda me llena y satisface plenamente hoy en día, especialmente en el apartado tímbrico.

Con el tiempo opté por otro modelo de Apogee que fueron las Caliper, evolución natural dentro de la marca respecto de las Centaur al ser completamente de cintas con la consiguiente mejora en rapidez y dinámica, sin embargo faltaba algo…

Finalmente y tras probar numerosos modelos en mi sala opté por unas Wilson Audio en su versión System 5.1 que a mi entender son ideales para la sala en la que las escucho debido al contenido tamaño del módulo Puppy, en comparación con las últimas revisiones del mismo modelo, que para mi sala no dedicada serían problemáticas sin tratamiento activo de la señal.

Otras cajas que he tenido la posibilidad de escuchar durante algún tiempo tanto en uso estéreo como multicanal en mi sistema y destacaría por su buena relación calidad/precio son las Wharfedale de la serie Diamond (que tuve en un conjunto multicanal), las Bowers & Wilkins de la serie 600 (ídem), las alemanas Audio Physic, que utilicé en el equipo estéreo…

Personalmente de todos los modelos que he tenido destacaría las Wilson WATT/Puppy como las más completas en todos los ámbitos y en segunda posición las Apogee Centaur que sin duda me proporcionaron grandes horas de disfrute musical y a las que guardo un cariñoso recuerdo.

En el apartado digital me gustaría destacar la robustez y fiabilidad del transporte Teac P-500 el cual jamás me dio ni un solo problema de lectura y la fabulosa relación calidad/precio del decodificador digital Benchmark DAC-1.

En el apartado de amplificación destacaría el imponente amplificador Musical Fidelity A 370 MK2 que ofrecía un sonido muy cálido, y la preciosísima, por sus bonitos vúmetros, etapa Onkyo Integra M-504.

¿Prefiere fuente analógica o digital?

Esta pregunta es tan sencilla de hacer como difícil de responder, lo cierto es que bajo mi punto de vista ambos sonidos son bastante diferentes y entiendo que dependiendo del momento, estado de ánimo, tipo de disco… es preferible uno u otro.

Sí destacaré que personalmente opino que el sonido del vinilo que es más dinámico, más inmediato, más presente, más grande y, en definitiva, con más sensación de directo; mientras que el sonido del CD es más focal, más silencioso, más profundo, quizá algo más íntimo…

Hay que reconocer que en líneas generales el vinilo llena más pero también es cierto que su limitación reside en la calidad y estado de los registros disponibles que, en muchos de los casos,  con tantos años a cuestas es difícil que se encuentren íntegramente en estado óptimo. También hay que reconocer que sacar el máximo partido de este tipo de fuentes analógicas es complejo, requiere tiempo, conocimientos y la capacidad de poder probar muchos componentes (cápsulas, cables, brazos, previos de phono…), para encontrar la satisfacción plena. Conozco muchos amigos de afición que con el vinilo han conseguido más insatisfacciones que satisfacciones y por ello o lo han acabado abandonando, o simplemente han terminado por aborrecerlo. Paciencia y mucho trabajo son máximas clave para conseguir optimizar los resultados.

Es impresionante cómo pueden llegar a sonar masas corales o una ópera con el CD y cómo puede llegar a sonar un directo de jazz o un concierto para violín y orquesta con el vinilo, complementario al 100%.

¿Cuáles son las características que considera más importantes en un equipo de audio? ¿Qué aspectos destacaría de su sistema?

Dentro de la calidad que ofrecen los equipos de alta gama entiendo que ya per sé cumplen una serie de parámetros que no es preciso mencionar y, por ello, resumiré que cuando me siento delante de un equipo, que implica varios miles de euros, en lo que siempre intento fijarme es en lo que llamo las tres patas del taburete audiófilo. Estas tres patas han de estar a la misma altura y en ningún momento descompensadas pues si lo estuvieran ya sabemos lo que pasaría cuando nos sentáramos sobre él.

Las tres patas son tímbrica, dinámica y control del grave. Si existe un equilibrio entre ellas el equipo me gustará, si no es así siempre tendré un pero que habrá que solucionar. He encontrado equipos muy sencillos que simplemente teniendo este equilibrio que cito han sonado espectaculares y otros que siendo espectaculares han sonado muy sencillos.

Quizás la cualidad más Hiend que encuentro y exijo a un equipo de audio de altísimo vuelos es la transparencia, un concepto difícil de entender hasta que no se escucha un sistema que la tiene, la transparencia resume todos los conceptos arriba expresados y aporta presencia, realidad, sensación holográfica y satisfacción, consiguiendo transportarte por momentos a la sala de conciertos de turno y produciendo esa magia que proporcionan los equipos de alta gama, un solo segundo de ese realismo que consigue emocionar y ya merece la pena todo el tiempo y dinero invertido en el equipo. Esta variable para mí es externa a las otras tres y por ello la trato de un modo particular, no es necesaria pero sí diferenciadora.

De mi sistema, con lo ya explicado destacaría ese equilibrio entre las tres patas del taburete, aspecto sobre el que he trabajado mucho para conseguir  nivelarlas. Igualmente destacaría su transparencia en el que la incorporación de las Wilson Audio fue clave. Evidentemente no está optimizado a su máxima expresión pues para ello necesitaría una sala dedicada pero lo que sí tengo claro tras numerosas pruebas es que está optimizado de momento al máximo con los medios físicos que actualmente dispongo.

¿Qué aspectos considera podría mejorar en el mismo? ¿Cuál cree que será su próxima adquisición?

Más que mejorar aspectos lo que podría hacer sería cambiar la personalidad del equipo sustituyendo con diferentes componentes, el caso es que no tengo claro si mejoraría o no y es por ello que he de andar con mucho cuidado, experiencia y paciencia a la hora de introducir estos cambios.

Lo que sí tengo claro que he de mejorar es el brazo del plato, posiblemente el fabuloso Kuzma 4 Points que tanto ha gustado en la prensa especializada de todo el mundo o el simplemente genial Thales Simplicity con sus cuatro puntos pivotantes.

¿Qué tipo de tratamiento acústico dispone su sala? ¿Qué problemas acústicos considera resueltos? ¿Cuáles no?

Lo cierto es que este apartado conecta bastante con el primero en el que describo la sala y sus características y por ello tras su lectura en este punto voy a hablar de los problemas acústicos no resueltos y que, si bien intentaré resolver, lo cierto es que no sé si lo conseguiré por lo anteriormente explicado: mi sala no es dedicada.

El primer factor que me gustaría mejorar es el de la precisión focal milimétrica en todo rango de frecuencias, importantísimo para la total credibilidad de los sonidos escuchados.

De igual modo me gustaría mejorar también en la articulación de los sonidos comprendidos entre 50 y 75Hz, he trabajado mucho para mejorar este apartado, pero es difícil luchar con las dimensiones de la sala, especialmente la altura del techo, que es al fin y al cabo la limitación física de cualquier sistema de audio de alta gama. Tengo pendiente probar cómo mejoraría en este apartado añadiendo al sistema un subwoofer en contrafase, como el Bag End E-Trap, que tan buenos resultados he podido comprobar que ofrece cuando se ajusta adecuadamente.

¿Podría citar algún equipo que le haya gustado de forma especial? ¿Por qué?

Guardo grato recuerdo de muchos equipos, todos tienen su aquél y por ello se puede aprender mucho de ellos. Evidentemente hay equipos que mal puestos pueden llegar a ser insoportables, pero si uno es capaz de extrapolar seguro que encuentra sus puntos clave y puede aplicar lo escuchado a su sistema.

Uno de los equipos que más me sorprendió hace ya años estaba compuesto íntegramente por cajas y electrónica de Goldmund, las cajas por cierto funcionando de modo activo.

Otro equipo del que también guardo grato recuerdo estaba compuesto por cajas Kharma con electrónica íntegramente de Spectral.

Posiblemente una de las mejores audiciones que he podido realizar en una tienda de audio fue el compuesto por una fuente Linn Sondek, integrado ASR Emitter II con baterías y cajas de cinta Magnepan. Un equipo que no era hipercaro y me agradó muchísimo, la verdad.

Mi referencia actualmente en estéreo consta de cajas Wilson Audio WATT/Puppy System VII, electrónica Cello, Viola Audio Labs y Brinkmann con fuente de lectura analógica SPJ La Lucce y cápsula Lyra Titan i. Un equipo que tras sus últimas incorporaciones en cableado a cargo de la española Fonoacústica no me cabe duda de que gustará a cualquier amante del sonido sin compromisos.

¿Cuáles son sus 5 discos imprescindibles?

Realmente hay muchos más que cinco discos imprescindibles en mi colección pero en este momento destacaría por ejemplo estos cinco.

  1. Verdi: Il Trovatore. Antonio Pappano. Emi
  2. Fauré: Requiem. John Eliot Gardiner. Philips
  3. Cecilia Bartoli: Sospiri. Decca
  4. Respighi: Belkis, Queen of Sheba. Geoffrey Simon. Chandos
  5. Hugh Masekela: Hope. Analog Productions

 

 

 

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