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Sistema de cajas acústicas activas con conectividad a redes KEF LS LUXE: una bella y muy “high tech” escultura al servicio de la música

Es el protagonista del presente banco de pruebas la adición más reciente a una familia de sistemas de altavoces cuyo modelo original vio la luz en 2012 para celebrar el primer medio siglo de existencia -que, estrictamente hablando, se cumplió en 2011- de uno de los grandes nombres del audio “british” de todos los tiempos: KEF, siglas de “Kent Engineering & Foundry”. El modelo en cuestión se llamaba LS50 y se trataba de una caja acústica pasiva de dimensiones muy compactas impecablemente construida que combinaba un diseño verdaderamente “distinto” caracterizado por el uso de formas orgánicas -y por lo tanto completamente libres de aristas- en el recinto y tecnologías exclusivas de la compañía fundada por Raymond Cooke, destacando particularmente al respecto la versión más evolucionada de su célebre transductor coaxial Uni-Q. La LS50 tuvo un éxito comercial espectacular –“pese” a un precio no genuinamente “democrático”- como consecuencia del irresistible cóctel formado por su singularidad visual y su musicalidad, hasta el punto de convertirse en el punto de partida de un concepto que hoy, 14 años después, sigue siendo uno de los puntales de KEF.

Mi primer contacto con una de las declinaciones de este singular y atractivo producto tuvo lugar en 2018. Se trataba del modelo LS50 Wireless, que, como sugiere su nombre, sumaba conectividad “inteligente” a la dotación electroacústica de la LS50 y hacía unos pocos meses había sido distinguido con uno de los codiciados Premios EISA, concretamente al “Mejor Sistema de Audio Inalámbrico de 2017-2018”. Una configuración que invita a utilizar el término “sistema”, como así haré en las líneas que siguen, en vez de “cajas acústicas” a secas, ya que se trata de un “pack cerrado” y por tanto no se puede “trocear” para ofrecer sus elementos constitutivos por separado. Efectuada esta puntualización, diré que más adelante vinieron el LS50 Meta y el LS50 Wireless II, beneficiarios ambos de las soluciones de ingeniería más recientes de KEF, en especial de la denominada “Metamaterial Absorption Technology” o MAT, que también se ha ido incorporando en el grueso de gamas para Alta Fidelidad y Cine en Casa de la marca. En estas coordenadas, parece lógico pensar que la LS50 primigenia se había ganado a conciencia, después de años de mejoras y expansiones -sin olvidar una elegante simplificación en la forma de los modelos LSX- continuadas para adaptarlas a los nuevos gustos de los usuarios, un salto cuántico en clave High End, o, si lo prefieren, en lujo y exclusividad: dicho y hecho en la forma del producto que analizamos a continuación: el sistema de altavoces activo con conectividad a redes LS LUXE.

Forma al servicio de la función con el “plus” del talento de Ross Lovegrove

El LS LUXE era en cierto modo un “viejo conocido” porque hace unos meses tuve la oportunidad de verlo y escucharlo, aunque bajo estricto embargo -léase tanto en textos como en fotos- de publicación hasta que sus creadores consideraran llegado el momento apropiado. El KEF me gustó ya de entrada por una estética, que, pese a resultarme familiar en la marca, venía acompañada por una ejecución física y unos acabados inmaculados, al tiempo que su sofisticación en lo tecnológico la di por supuesta pese a que en ese momento no se nos suministró la más mínima información al respecto. De hecho, ni falta que hacía porque, una vez desvelado el producto, encontramos en el mismo lo previsible en el buen sentido del término: un poderosísimo concentrado de la mejor ingeniería de la compañía británica aderezado por una generosa dotación de funcionalidades y rematado por una poderosa identidad visual firmada por el prestigioso diseñador industrial Ross Lovegrove, al que se deben las formidables columnas MUON de la propia KEF, que, en mi opinión, figuran entre las cajas acústicas concebidas verdaderamente sin compromiso más atractivas y musicales jamás creadas.

“Redefine el lujo en audio doméstico, ejemplificando una fusión de prestaciones sonoras High End, estética refinada e innovación centrada en el usuario hecha a medida para clientes exigentes que valoran la artesanía excepcional y la tecnología de vanguardia”. En estos términos presenta KEF el LS LUXE en la muy completa hoja de producto donde explica sus características más relevantes, una explicación sobre la que profundiza con gran lujo de detalles en el correspondiente “White Paper”, un tipo documento muy querido por la firma británica -no en vano está editado por su departamento de I+D- y muy apreciado por quienes, como un servidor de ustedes, disfrutan conociendo las intimidades que hay detrás de la puesta a punto de un determinado producto. Lo primero que hay que saber de nuestro invitado es que viene a ser una versión premium del sistema LS50 Wireless II que ha podido ver la luz después de seis años de trabajo. Esto significa que, aparte de la componente “escultórica” de su recinto fruto de la participación del mencionado Ross Lovegrove en su diseño, incorpora el grueso de innovaciones técnicas -algunas ya consolidadas, otras completamente nuevas- que han cimentado el ADN de las últimas generaciones de cajas acústicas de KEF y de las que creo interesante apuntar sus aspectos más relevantes.

Empezaré por la parte electroacústica del LS LUXE, materializada en dos cajas acústicas con un distintivo puerto bass-reflex posterior cuyo perfil ha sido optimizado mediante el uso conjunto del Método de los Elementos Finitos/FEA y Dinámica de Fluidos Computacional/CFD y recintos de material compuesto BMC continuamente curvados -a excepción de la base- y por tanto libres de aristas susceptibles de afectar -mediante difracción- la emisión sonora. El transductor empleado es uno de los iconos tecnológicos de KEF: el sistema de altavoces coaxial Uni-Q, en concreto la versión más reciente del mismo, es decir la 12ª, con cono de medios/graves de 165 mm de diámetro y cúpula de aluminio ventilada y tecnología MAT -siglas de “Metamaterial Absorption Technology”- para el tweeter. Incorporada por vez primera en el modelo LS50 Meta, consiste en una muy trabajada estructura laberíntica en la que cada uno de los intrincados canales que la constituyen absorbe con una eficiencia muy elevada una frecuencia específica. Al combinarlos, dichos canales actúan como un “agujero negro” acústico, absorbiendo hasta el 99% del sonido no deseado y por tanto eliminándose la distorsión y obteniéndose un sonido más limpio y natural. En la práctica, la estructura a la que acabo de hacer referencia -un disco para ser exactos- está acoplada acústicamente a la zona posterior del tweeter con la finalidad de absorber por completo las ondas traseras emitidas por el mismo, un proceso de relevancia fundamental para absorber distorsión y otros parásitos potencialmente originados por la reflexión de energía sonora no atenuada en la cúpula del transductor en cuestión.

Sobra decir que los creadores del LS LUXE no se conformaron con lo que acabo de comentar para conseguir sus objetivos, por lo que reforzaron el Uni-Q con dos elementos esenciales: el primero, previsible, fue el completo desacoplo del mismo con respecto al recinto a fin de minimizar potenciales vibraciones de este último susceptibles de colorear el sonido. Una tarea de la que se encarga una organización del chasis del “midwoofer” específicamente pensada para que el mencionado desacoplo sea lo más flexible posible y permita absorber incluso las vibraciones del motor magnético del transductor. El segundo elemento de “refuerzo” del Uni-Q actúa en el ámbito electromecánico: su nombre es “Velocity Control Technology”, alias VECO, y del mismo se podría decir que es una versión actualizada de los esquemas de control de la distorsión vía realimentación negativa utilizados desde la década de los 70’ del siglo pasado. La palabra “actualizada” cobra aquí un gran significado, porque los progresos habidos en electrónica de gestión hacen que el proceso a ejecutar, que, no hay que perderlo de vista, se lleva a cabo en tiempo real, sea muchísimo más preciso. Del VECO, que vio la luz por primera vez en la magnífica barra de sonido XIO, hay que apuntar que recurre a un sistema de amplificación con realimentación negativa en bucle cerrado en el que se combina un sofisticado sensor de velocidad patentado por KEF y una etapa amplificadora excitada por corriente en el interior de las cajas acústicas primaria y secundaria. El sensor de velocidad mide el movimiento del cono de medios/graves en tiempo real, enviando los datos obtenidos al amplificador, que corrige instantáneamente cualquier discrepancia entre la señal de entrada y el movimiento de dicho cono y por tanto reduciendo la distorsión y la compresión dinámica como consecuencia directa de la mejora de la linealidad.

Otro aspecto que denota el elevado grado de elaboración del LS LUXE es el “mix” empleado en los amplificadores que excitan las vías del Uni-Q de cada una de las cajas acústicas que lo constituyen: 280 vatios en Clase D para el “midwoofer” y 100 vatios en Clase AB para el tweeter, una solución a todas luces inteligente a tenor de las particularidades de cada modo de funcionamiento en lo que precisión tonal se refiere, y, por supuesto, de las dimensiones de cada recinto. También aquí hay “high tech” de apoyo encaminada a armonizar la respuesta del conjunto formado por altavoces y amplificadore a a fin de que rinda al 100% en las condiciones de trabajo más dispares. Una misión que es confiada a la versión más avanzada del sofisticado conjunto de algoritmos desarrollados por KEF en su centro de I+D del Reino Unido ejecutados por DSP que responde a las siglas MIE, alias “Music Integrity Engine (MIE)”. Del MIE hay que saber que está implementado en un único “chip” hecho a medida y lleva a cabo funciones tan interesantes desde como la corrección de los problemas de fase inherentes a las cajas acústicas que utilizan transmisión de señales de audio sin cables.

Un producto “lifestyle” y High End que prioriza la musicalidad

No he querido extenderme en la descripción de los ámbitos más “funcionales” del LS LUXE, léase conectividad -destaquemos la presencia de la cada vez más solicitada toma HDMI con eARC- a nivel de sistema, acceso a contenidos remotos, compatibilidad con archivos digitales y detalles por el estilo porque considero que la ficha técnica que les adjunto al final del artículo es harto elocuente al respecto. Aún así, hay que saber que el KEF, que integra de serie el acceso a los servicios de música online más populares y el año que viene obtendrá la homologación Roon Ready, admite la posibilidad de configuración multisala, una funcionalidad que encaja de lleno con su innegable vocación “lifestyle”, y además en plan “pijo”, aspecto este último realzado por la originalidad y el impacto visual de los tres acabados disponibles, de nombre “Dusk Titanium”, “Eclipse Black” y “Mineral White”. 

Le toca ya el turno a la escucha de nuestro invitado, que tuvo lugar en una de las salas “estándar” -ergo con dimensiones asimilables de las de una sala de estar de tamaño mediano- del veterano establecimiento especializado barcelonés Werner. A señalar al respecto que las dos cajas del LS LUXE, en el “oportuno” acabado “Back Eclipse”, se situaron en sus elegantes -aunque hay que pagar por ello- soportes de suelo dedicados, un “accesorio” que, dadas las particularidades de la emisión acústica ofrecida por el transductor coaxial Uni-Q, considero poco menos que imprescindible. En línea con su filosofía habitual con las “demos”, Xavi Casellas, mi anfitrión, seleccionó un auténtico torbellino de “bocaditos” de música pertenecientes a los géneros más dispares, aunque en este caso concreto con una ligera predilección por el jazz. En su momento me dijo que se trata de una estrategia que tiene por objeto encajar en mayor o menor medida con los gustos del oyente de turno, lo que tiene su parte -y además potente- de razón, aunque personalmente preferiría escuchar cada párrafo durante un poco más de tiempo. Dejando aparte estas consideraciones personales, hay que decir que lo primero que se desprende del LS LUXE es que su sonido es inequívocamente KEF como consecuencia de la firma sonora del sistema de transductores empleado, aunque con un nivel de refinamiento perceptiblemente superior en determinados parámetros. ¿Qué es lo que me gustado más? Sin ninguna, la naturalidad global, entendida como sensación de curva de respuesta en frecuencia subjetiva plana, y el magnífico realismo de las voces, tanto -y sobre todo- solistas -sean del tipo que sean- como en grupo. En un peldaño de excelencia ligeramente inferior se encuentran los graves, impolutos en control y precisión tonal, hasta el punto de dar la sensación de “bajar” más de los 42 Hz que sugiere la curva de respuesta en frecuencia suministrada por el fabricante. Llegados a la zona alta del espectro, percibo una gran variabilidad en el parámetro discriminación por cuanto, en mi opinión, está muy fuertemente vinculado a la calidad de cada grabación y, por supuesto, a mis hábitos al respecto. En cualquier caso, la integración entre los tres bloques de frecuencias que acabo de apuntar es irreprochable, cualidad que, en compañía de la homogeneidad de la imagen sonora consustancial a la materialización del concepto de fuente puntual inherente a un sistema de transductores coaxial tan depurado como el “Uni-Q Generation 12ª, da como resultado -la parte funcional, gobernada por la efectiva KEF Connect App, da para mucho- una musicalidad extremadamente versátil incluso a niveles de volumen más que respetables.

Conclusión

Si me pidieran un veredicto tajante sobre el LS LUXE, les diría que me ha sorprendido porque, a pesar de estar prioritariamente destinado a consumidores amantes de los “juguetes high tech”, resulta que también gustará a melómanos exigentes que valoran el diseño y la flexibilidad operativa. Si a ello añadimos una identidad visual muy potente y una calidad de fabricación+acabados magnífica, es fácil llegar a la conclusión de que el KEF cumple con nota los objetivos buscados por quienes lo han hecho posible. 

Ficha Técnica

  • Tipo de producto: sistema de cajas acústicas activas con conectividad a redes.
  • Configuración acústica: bass-reflex de 2 vías/2 altavoces.
  • Altavoces: 1 transductor coaxial Uni-Q de 12ª generación exclusivo de KEF formado por un “midwoofer” con cono de aleación de aluminio de 165 mm (6’5”) de diámetro y 1 tweeter de cúpula de titanio de 25 mm (1”). 
  • Respuesta en frecuencia: 42-28.000 Hz, +/-3 dB (variable en función de los ajustes de ecualización).
  • Potencia de amplificación disponible: 380 W continuos (280 W para el “midwoofer” y 100 W para el tweeter) para cada caja acústica.
  • Nivel de presión sonora máximo: 110 dB a 1 m.
  • Resolución máxima: 24 bits/384 kHz (reproducción de música en red).
  • Formatos de archivo para reproducción de música en red soportados: DSD, FLAC. VAW, AIFF, ALAC, AAC, WMA, MP3, M4A, PCM Lineal (LPCM) y Ogg Vorbis.
  • Opciones de compatibilidad con streaming inalámbrico: AirPlay, Google Chromecast, Roon Ready (prevista para 2027), UPnP, Bluetooth 5.3 y Plays with Audirväna.
  • Conectividad de la caja acústica primaria: entradas HDMI con eARC, digital coaxial, digital óptica, analógica estereofónica para clavija de 3’5 mm, RJ45 Ethernet para conexión a redes y RJ45 Ethernet para conexión a la caja acústica secundaria; salidas analógica RCA para subwoofer y digital USB-C para carga.
  • Conectividad de la caja acústica secundaria: entrada RJ45 Ethernet para conexión con la caja acústica primaria y salida analógica RCA para subwoofer.
  • Dimensiones de cada caja acústica: 223x336x298 mm (An x Al x P).
  • Peso: 20 kg el conjunto completo. 
  • Precio de venta al público recomendado: 4.000 euros (4.999 euros con soportes de suelo dedicados S-LUXE).
  • Importador: www.gedelson.es 

 

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