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Vuelven tres leyendas del audio

Con 91 años sobre sus espaldas y un portafolio de productos que abarca todos los niveles de exigencia y aplicaciones posibles en audio profesional y residencial, Tannoy acaba de sorprender a los amantes del sonido absoluto con una cuidada reinvención de los celebrados monitores de dos vías su legendaria Serie HDP.

Equipados con los icónicos sistemas de altavoces coaxiales “Dual Concentric” de la firma británica, los tres modelos que constituían HPD fueron lanzados al mercado en 1974 y retirados en 1980, tiempo durante el cual crearon una verdadera legión de entusiastas como consecuencia del carácter visionario de su tecnología y la naturalidad de su sonido. Ahora, más de tres décadas después de su puesta de largo inicial, las HPD vuelven conservando su diseño original pero, a la vez, completamente puestas al día gracias a la incorporación de refinamientos tecnológicos de vanguardia en sus componentes y sistemas clave.

Esto hace que, pese a las diferencias formales –tamaño del altavoz y del recinto, configuración y ubicación de los puertos bass-reflex- existentes entre ellas, tanto la imponente Legacy Arden como la ligeramente más reducida Legacy Cheviot y la compacta Legacy Eaton compartan un mismo repertorio de soluciones en lo que a concepto e ingeniería se refiere. Así, todas ellas están equipadas con una versión actualizada del mítico transductor coaxial “Dual Concentric” de Tannoy, que al comportar un mismo centro de emisión acústica para los altavoces de agudos y graves consigue recrear fielmente la idea de fuente sonora puntual.

En concreto, la Legacy Arden incorpora un monumental diseño de 15” (380 mm), mientras que la Legacy Cheviot monta uno de 12” (300 mm) y la Legacy Eaton uno de 10” (254 mm); todos ellos incluyen, para su sección de graves, un cono de pulpa de papel con una generosa bobina móvil de 52 mm de diámetro y devanados planos y una suspensión periférica de goma de un único pliegue en el caso del modelo Legacy Arden y de tela impregnada con dos pliegues en el caso de la Legacy Cheviot y la Legacy Eaton. En lo que respecta a la carga del sistema de graves, se utiliza un exclusivo esquema bass-reflex multipuerto  frontal (3 puertos en la Legacy Arden y 2 en sus hermanas pequeñas) que permite incrementar la eficiencia del sistema y la extensión de la respuesta en graves manteniendo a la vez controlada la distorsión. En lo que respecta al tweeter, los tres modelos utilizan un diafragma de aleación de aluminio y magnesio de 33 mm de diámetro.

Especialmente interesante es el filtro divisor de frecuencias que gestiona las Tannoy Legacy, combinándose en el mismo una organización en dos bloques para optimizar el comportamiento de los dos altavoces integrados en el “Dual Concentric” y el uso de componentes de grado audiófilo de muy alta calidad y bajas pérdidas para preservar la integridad de la señal sonora. Un elemento característico de dicho filtro es que puede ser manipulado por el usuario –mediante dos hileras de ajustes prefijados que figuran en la parte inferior del panel frontal- con el fin de realzar o atenuar la respuesta a las frecuencias altas.

Todo ello se completa con un panel de conexiones genuinamente “Tannoy” que incluye un quinto terminal para conexión a masa. Las Legacy se completan con otro elemento absolutamente fundamental: una construcción y unos acabados que respetan de manera estricta los de los diseños originales, aunque con la participación de materiales de última generación tales como el MDF de 19 mm de grosor de los paneles principales y el exclusivo combinado de materiales DMT (“Differential Materials Technology”) de Tannoy en los refuerzos internos. Ya para finalizar, destaquemos que las Legacy son fabricadas íntegramente a mano en el Reino Unido por artesanos expertos.

 

 

 

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