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Auriculares circumaurales abiertos Focal Hadenys: equilibrio, transparencia, refinamiento y asequibilidad a la francesa

Focal, originariamente Focal-JMlab, no necesita presentación por cuanto se ha convertido en uno de los mejores embajadores del audio doméstico y profesional “à la française” de todo el mundo y en un verdadero símbolo de pasión por las cosas bien hechas. Una realidad que ha sido posible gracias a la relevancia que la compañía fundada por Jacques Mahul en 1979 ha otorgado desde siempre a la I+D y que le ha permitido ejercer el control de los productos que cimentaron su prestigio: las cajas acústicas, que, en línea con lo que acabamos de decir, estaban equipadas con altavoces íntegramente diseñados y construidos “en casa” con herramientas propias. En 2012, esta receta de éxito se aplicó al pujante -Internet ya empezaba a llamar la atención los amantes del sonido de alta calidad- sector del denominado “audio personal”, concretamente a la categoría que más encajaba con la trayectoria de la compañía francesa, los auriculares. El primer fruto de esta acertadísima -el tiempo lo ha demostrado- decisión fueron los Spirit One, “padres espirituales” de una rica colección de modelos que vieron la luz a partir a partir de entonces y a la que pertenece el que protagoniza el presente banco de pruebas: el diseño circumaural con cascos abiertos por su zona posterior y conexión por cable Hadenys. Unos auriculares esencialmente clásicos pese a su discretamente moderna pero decididamente atemporal -de nuevo, el tiempo lo ha demostrado- estética que tienen en su extraordinaria relación calidad/precio -“glamour Focal” aparte- su principal punto fuerte. Una valoración que es fácil de entender cuando se conoce con un poco de detalle la filosofía de una marca que desde sus inicios se ha empleado a fondo en incorporar innovaciones -a todos los niveles- en sus productos de referencia absoluta para luego ir trasladándolas -sin prisa, pero sin pausa, y de manera muy calculada- a sus realizaciones más asequibles.

“Handcrafted in France”: tres palabras que marcan la diferencia

Conozco Focal desde hace muchísimo -¡demasiado!- tiempo como consecuencia de los primeros trabajos presentados por su inquieto y muy comprometido fundador -ingeniero de formación- en la, para mí todavía no superada, publicación especializada francesa “L’Audiophile”. Les hablo de la segunda mitad de los años 70’ del siglo pasado y de una revista -en realidad un pequeño libro… guardo en casa todos los números que se editaron- entre cuyos contenidos estrella figuraban electrónicas y sistemas de altavoces que en más de un caso supusieron el punto de partida de desarrollos comerciales que vinieron después. Uno de dichos desarrollos era un singular, en realidad un prototipo, sistema de altavoces llamado “Onken-Mahul” que inicialmente resultó un poco decepcionante, pero, en paralelo, y precisamente por ello, dio el empuje necesario a uno de sus creadores –Mr. Mahul- para desarrollar sus propios altavoces. Que varias versiones del mítico sistema de cajas acústicas WATT/Puppy de la estadounidense Wilson Audio estuviesen equipados con altavoces de Focal -entre ellos el legendario tweeter de cúpula invertida- habla alto y claro sobre lo que tal decisión supuso. A finales de mayo/principios de junio de 1996, Focal-JMlab presentó, en el certamen HiFI’96 organizado por la publicación estadounidense Stereophile en el emblemático Hotel Waldorf Astoria de Nueva York, su imponente caja acústica de referencia absoluta Grande Utopia, que en 2003 dio paso a una versión sustancialmente modificada en todos sus aspectos denominada Grande Utopia Be –“Be” hace referencia al berilio, el complejo y muy delicado de manipular material empleado en la cúpula del tweeter- de la que tengo una pareja funcionando en casa ricamente -de hecho, cada vez suena mejor- desde entonces. Lógicamente, los progresos conceptuales y técnicos de la firma con base en la industriosa localidad de Saint Étienne -suroeste de Lyon- no se detuvieron ahí porque algunos años después se produjeron cambios potentes -para bien- en la propiedad de la empresa que la propulsarían a la “primera división” del audio.

Así llegamos a la que fue mi última visita al cuartel general de Focal en 2013, un momento crucial que me permite conectar con el propósito del presente artículo, por cuanto el que en aquel entonces era el Director General de la compañía, mi admirado -fue el Redactor Jefe de la antes mencionada “L’Audiophile”- y tristemente desaparecido Gérard Chrétien -un profesional del máximo nivel y una persona cálida y cercana con una cultura inmensa que nos mostró los radicales avances que marcarían la transformación de Focal en un jugador a escala planetaria- me dijo una frase que me quedó grabada en el cerebro: “Hemos comprobado que si fabricamos nuestros productos en Francia los consumidores asiáticos los identifican como realizaciones de lujo.” En aquel entonces, China ya era un objetivo primordial de cualquier marca que apostara por la excelencia, por lo que la reflexión del Sr. Chrétien revelaba una apuesta que ha valido la pena.

Hadenys: beneficiarios de una inteligente política de “vasos comunicantes”

Cierto que lo de los “vasos comunicantes” no es una exclusiva de Focal, pero en el caso concreto de los auriculares he de reconocer que cada vez que veo en directo uno al lado de otro de los modelos disponibles en la categoría más clásica, léase de la de los diseños circumaurales con cable, me resulta difícil -el pertinente nombre está escrito en el anillo que rodea el circulo que figura en la zona central de cada casco, protagonizado por el logotipo de Focal- identificarlos, lo que corrobora una similitud formal cuyas consecuencias se dejan notar no sólo en el diseño industrial y los materiales sino también en tecnología de base, y por supuesto, en personalidad o “firma” sonora.

Les toca ya el turno a nuestros invitados, de nombre Hadenys, comercializados en 2024, y que constituyen, junto con los más asequibles Azurys, el punto de partida de Focal en auriculares circumaurales con conexión por cable para aplicaciones de Alta Fidelidad, siendo sus hermanos mayores, por este orden, los Clear MG, los Stellia y los Utopia. Por su parte, los amantes de la Alta Fidelidad con conexión inalámbrica tienen a su disposición los muy competentes Bathys MG y Bathys. De tipo abierto, los Hadenys comparten, como acabo de apuntar, un montón de elementos con sus compañeros de gama, estando su nombre y su color -marrón- inspirados por el eón Hadico o Hadeano, considerado el primer período geológico -con cuatrocientos millones de años de duración- de la Tierra. Al respecto, Focal subraya que “Los Hadenys encarnan un regreso a los orígenes, equilibrando energía y mineralidad.” Presentados en uno de los ya icónicos -aunque no tan lujoso como el de los modelos “top”- estuches de la firma gala, los Hadenys son lujo minimalista en estado puro: diadema de piel de alta calidad, almohadillas de espuma con memoria y terminación textil, yugo de magnesio para incrementar la ligereza sin renunciar a la robustez y un discreto pero efectivo sistema de ajuste con ocho muescas para conseguir una perfecta adaptación a la cabeza del usuario, sin olvidar un cable de alta calidad -aunque no de grado audiófilo- para el que se ofrecen dos conectores para la unión a la fuente, uno de 3’5 mm y uno -que se enrosca en el anterior- de 6’35 mm. Hay otro elemento visual muy potente, en realidad característico de los auriculares Focal como consecuencia de su innegable belleza plástica, que sin embargo tiene un propósito muy definido: la estructura en forma de colmena de la zona posterior de los cascos, ideada para asegurar la apertura y la total ausencia de compresión en la emisión del transductor empleado para que la condición de diseño abierto de los Hadenys se exprese sin limitaciones.

Lo que acabo de decir nos conduce a la auténtica “madre del cordero” de nuestros invitados: su transductor, íntegramente -debo insistir en ello, puesto que otras marcas reconocidas no pueden afirmar lo mismo- puesto a punto -ergo concebido y construido- por Focal y por lo tanto perfectamente adaptado a los requerimientos acústicos de los cascos. En concreto, se trata de un modelo electrodinámico -como siempre en la firma de Saint Étienne- que, obviamente, se aprovecha de una experiencia brutal tanto en ingeniería como en materiales. Monta un diafragma de aluminio y magnesio de 40 mm de diámetro con la característica geometría en “M” de la compañía francesa, que, junto a un potente motor magnético, le permite exhibir a partes iguales sensibilidad elevada, baja impedancia y muy baja -0’2% a 1 kHz y 100 dB- distorsión armónica total. Unas características que permiten a los Hadenys ser cómodamente atacados por un amplísimo espectro de fuentes, dispositivos portátiles incluidos, aunque en principio su carácter abierto no los hace idóneos para una escucha en movimiento. En lo que respecta a la calidad de fabricación, es absolutamente impoluta, como corresponde a un producto que se aprovecha de lo aprendido con sus hermanos mayores.

Una escucha sin complicaciones en la que el equilibrio tonal lleva la voz cantante

Escuché largo y tendido los Hadenys en el magnífico -no exagero- “showroom” de SIT&B, su importador exclusivo para nuestro país, acompañado por el que sin duda es uno de los mejores -virtualmente imbatible en el segmento del High End más elitista por la sencilla razón de que “se deja comprar”- combinados de reproductor de música en red y auriculares que hay ahora mismo en el mercado mundial, el elegantísimo en lo visual y soberbio en tecnología y sonido Atom Headphone Edition de la británica Naim Audio, analizado por hifilive hace casi cuatro años –https://hifilivemagazine.com/naim-audio-uniti-atom-headphone-edition/– y que, en mi opinión, mantiene intacto todo su atractivo. Recordemos al respecto que, sofisticación de la plataforma de streaming de Naim aparte, la sección de amplificación de la electrónica en cuestión es básicamente la reconfiguración de una de tipo convencional -es decir para excitar cajas acústicas- para que se adapte al universo de los auriculares… una de tipo convencional, cierto, pero de Naim Audio y por lo tanto sobredimensionada en sus componentes clave.

Una selección de contenidos -vía Qobuz, convertida en el estándar de facto para el streaming audiófilo- que improvisé sobre la marcha, con material bien conocido, me permitió definir las dos primeras palabras que figuran en el título del presente banco de pruebas: equilibrio y transparencia. En el ámbito de la transparencia habría que destacar la fiel recreación de la atmósfera del piano Steinway utilizado en el mítico “The Köln Concert” del genial -el mejor en improvisación- pianista estadounidense Keith Jarrett. No voy a hablar aquí de escena sonora a la manera en que lo haría de una pareja de cajas acústicas, pero sí de “no congestión” y por lo tanto de esa aireación, sensación de espaciosidad si lo prefieren, que en buena parte define a los auriculares circumaurales abiertos. En cuanto a la precisión tonal, me parece muy acertada, lo que tiene su mérito si consideramos la complejidad armónica del instrumento empleado.

Más riqueza, pero también más “facilidad”, percibí en la escucha de otro tema compuesto casi dos décadas antes: el “So What” del icónico “Kind of Blue” del inmortal Miles David: grave bien delimitado, trompeta -la de Miles puede llegar a sonar verdaderamente “dura”- impecablemente matizada y piano altamente introspectivo, como no puede ser de otro modo encargándose del mismo mi admirado Bill Evans.

“Cambio de tercio” con Herbert von Karajan interpretando el poderoso preludio del tercer acto de la ópera wagneriana “Lohengrin”: cierto que les “metí caña”, pero los Hadenys salieron airosos de la prueba -gran capacidad de discriminación, ausencia de metalizaciones en la zona alta- pese a no ser una pieza con pocos músicos, el tipo de material con el que se sienten más cómodos. Por el contrario, en la escucha de piezas de música clásica ejecutadas con menos instrumentos -caso de los impecables “Concerti Grandi” de Heinichen- o de temas emblemáticos de los Pet Shop Boys, Queen o Mark Ronson los Focal dejan bien claro cuál es su ADN al tiempo que demuestran poseer una polivalencia incuestionable.

Un producto que merece una sólida y entusiasta recomendación

Los Hadenys son bonitos, confortables y están inmaculadamente construidos. Pero lo más importante es que sus componentes clave están hechos “en casa”, al tiempo que se aprovechan de soluciones tecnológicas punteras originariamente desarrolladas para realizaciones de precio superior/muy superior. De hecho, los Clear MG son dos veces más caros, y, sin embargo, nuestros invitados presentan una clara similitud en términos de personalidad sonora. En consecuencia, creo sinceramente que por 699 euros los Hadenys constituyen una opción fantástica para quienes quieran disfrutar de la Alta Fidelidad con mayúsculas en la intimidad a la manera tradicional. 

Ficha Técnica

  • Tipo de producto: auriculares circumaurales con cascos abiertos por su zona posterior y conexión con cable.
  • Transductor utilizado: electrodinámico de 40 mm de diámetro.
  • Diafragma del transductor: cúpula de aluminio y magnesio con forma de “M”.
  • Respuesta en frecuencia: 25-22.000 Hz.
  • Impedancia: 26 ohmios.
  • Sensibilidad: 100 dB a 1 mW/1 kHz.
  • Peso: 294 g.
  • Dimensiones del estuche de transporte: 210 x 70 x 240 mm (An x Al x P).
  • Precio de venta al público recomendado: 699 euros.
  • Importador: www.sitandb.com

 

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