
“Music Console” R610 y cajas acústicas Sabre-R de Ruark Audio: un conjunto “lifestyle” rabiosamente musical y divertido
Mi primer análisis de una realización de Ruark Audio, uno de los grandes nombres de la Alta Fidelidad europea de las últimas décadas, para Hifilive está protagonizado por un conjunto que encarga como ninguno esa estudiadísima dosis de “glamour” en lo visual, perfeccionismo en lo físico y musicalidad a la vieja usanza, atemporal si quieren, que caracteriza a las marcas más genuinamente “british” cuando deciden adentrarse en un universo que por regla general está copado por empresas para las que el purismo es un aspecto secundario. No en vano la compañía fundada en 1985 por Brian O’Rourke y su hijo Alan O’Rourke -estamos, pues, ante una empresa familiar- con el nombre Ruark Acoustics puede exhibir un pedigrí del que carecen el grueso de sus competidores directos. Un pedigrí que le concede una autoridad innegable a la hora de proponer un tipo de producto en principio muy alejado con sus orígenes, centrados en el diseño y fabricación de cajas acústicas de muy altas prestaciones que durante largos años fueron consideradas como auténticos referentes por los aficionados y los periodistas especializados más exigentes. Es en estas coordenadas donde hay que situar a nuestro invitado, un compacto y distinguido sistema formado por la “Music Console” -“Consola de Música”, en la práctica un amplificador estereofónico con reproductor de música en red y sintonizador de radio incorporados- R610 y sus cajas acústicas a juego, los monitores de estantería/montaje sobre soportes Sabre-R. Una combinación cuyo irresistible atractivo estético -la calidad de fabricación es magnífica- es brillantemente complementado por un sonido en consonancia. Todo un descubrimiento, se lo aseguro.

Ruark Audio: una filosofía clara aplicada con pasión y convicción
El mero hecho de que el Ruark combine unos orígenes inequívocamente High End con una propiedad familiar constituye ya de por sí una sólida garantía de calidad a todos los niveles, y cuando digo calidad me refiero asimismo a confianza en que las cosas se van a hacer de un modo coherente, con visión a largo plazo y por lo tanto que no tendrán lugar cambios de propiedad potencialmente -aunque no necesariamente- catastróficos. Vale la pena en este sentido entretenerse en una serie de términos que la compañía británica resalta en su página web para expresar de un modo lo más sintético posible el “pensamiento” que la guía. El primero de dichos términos es “Misión”, cuyo significado se explica del siguiente modo: “Nuestra misión es diseñar productos que lleguen tanto al corazón como a la mente. Productos de los que nosotros mismos nos sentiríamos orgullosos de poseer.” El segundo término es “Diseño”, entendido en este caso con las siguientes palabras: “¡Nuestro objetivo es crear iconos de diseño del futuro! Líneas y proporciones limpias aliadas a características especiales como nuestro sistema de control RotoDial, hacen que nuestros productos sean únicos e instantáneamente reconocibles.” El tercer y último de los “axiomas” de Ruark Audio, “Prestaciones y Funcionalidad”, es explicado con los términos que siguen: “Nuestra meta es ofrecer prestaciones líderes en su categoría, manejo intuitivo y funciones que sean realmente útiles, en lugar de características frívolas que quizá apenas se utilicen.”

Si echamos un vistazo al catálogo de la compañía británica, es fácil darse cuenta de que los “axiomas” a los que acabo de hacer referencia se aplican con un respeto absoluto a todas y cada una de las gamas que lo constituyen, desde la seductora y asequible Serie R hasta la más sofisticada y exclusiva, aunque no por ello inaccesible en términos de precio, Serie R100, a la que pertenecen los dos productos que protagonizan el presente análisis y también realizaciones tan singulares como el deslumbrante “R810 High Fidelity Radiogram”, definido por sus creadores como “Un instrumento musical para amantes de la música”, o las distinguidas cajas acústicas de suelo Talisman-R, una cuidada puesta al día de la Talisman original, que vio la luz en 1990.

“British gourmet audio” para amantes de la excelencia sin complicaciones
Llegamos así a nuestros invitados, la “Consola de Música” R610 y las cajas acústicas Sabre-R, siendo estas últimas la versión actualizada de las todavía muy apreciadas Sabre, comercializadas en 1985, es decir el mismo año de la fundación de Ruark. Empezando por el centro neurálgico del equipo analizado, me permitiré, como en tantas y tantas realizaciones en las que la componente visual posee una gran relevancia, apuntar que es una pequeña maravilla, empezando por su elegante clasicismo moderno” en lo estético y terminando por la tecnología que hay en su interior, todo ello respaldado por una calidad de fabricación fantástica que cabe encuadrar en los parámetros del High End. En lo que respecta a la parte técnica, les adelanto que la ejecución del interior es un dechado de perfeccionismo, con los diferentes bloques funcionales no sólo impolutamente dispuestos sino en el caso de los más sensibles, dotados incluso de su propio blindaje. En suma, una realización de auténtica vanguardia. El fabricante no da muchos detalles sobre las interioridades más “audiófilas” de la R610, aunque sí que la sección de amplificación está configurada en Clase D y que los convertidores D/A y A/D empleados están rubricados por la estadounidense Burr-Brown y utilizan tecnología de 32 bits/192 kHz. Otra funcionalidad que personalmente me parece muy acertada es la posibilidad de ajustar la ganancia de la etapa de fono entre 2 y 7 mV por cuando permite al entusiasta del vinilo asegurar la optimización de un vasto abanico de cápsulas no sólo de imán móvil sino incluso de determinados modelos de bobina móvil con salida alta. Como siempre, les emplazo a que echen un vistazo a la ficha técnica que figura al final del artículo para conocer los datos más “prácticos”, aunque hay otros elementos que también merecen ser reseñados, caso de la espléndida pantalla de visualización TFT de alto contraste y a todo color que figura en el panel frontal y el tan “pijo” como inteligente sistema de control/gestión RotoDial del panel superior.

De muy interesante habría que calificar a la Sabre-R, el “pequeño pero matón” sistema de altavoces que complementa la “Music Console” que acabo de reseñar porque, pese a su asequibilidad, alberga una serie de astucias de ingeniería que vale la pena comentar. La primera de ellas la encontramos en el transductor de medios/graves por cuanto a un cono de fibra natural tratada suma un elemento tan purista como es una bobina móvil de 30 mm de diámetro y 4 capas con el objetivo de garantizar grandes desplazamientos sin distorsión, ergo precisión tonal y control en abundancia y a partes iguales. Mismo esmero por los detalles se percibe en el tweeter, equipado con un potente motor magnético con imán de neodimio refrigerado por un disipador térmico de aluminio. Pero hay más, aunque para ello hay que conocer detalles del interior: el conducto bass-reflex no es un tubo “a palo seco” sino que posee una estudiada geometría curvada que le permite gestionar con precisión una mayor cantidad de aire, con lo que ello comporta en términos de extensión de la zona inferior de la curva de respuesta en frecuencia, y, de nuevo, de incremento del control/la pegada sin aumentar la distorsión. Observen al respecto la geometría del puerto, trasero por más señas. De armonizar los dos altavoces de la Sabre-R se encarga un filtro divisor de frecuencias ejecutado, como no podía ser de otro modo, con componentes de grado audiófilo que además permite el bicableado. Cierto es que la sensibilidad es más bien baja, lo que por otro lado no constituye ningún problema para para la sección de amplificación de potencia de la R610, pero más relevante es el hecho de que la impedancia mínima se sitúa en 4’2 ohmios y por tanto que las demandas de alta corriente instantánea brillarán por su ausencia sea cual sea la electrónica asociada. Señalaré finalmente la robustez, con una buena dosis de neutralidad tonal, del recinto, que combina refuerzos internos con una estructura externa formada por paneles de MDF críticamente amortiguados, léase que le proporcionan una capacidad de absorción de microvibraciones lo suficientemente “rápida” para evitar que las mismas afectan el sonido en forma de posibles coloraciones.

Y, como tanto les gusta decir a los anglosajones, “last but not least”: a los amantes del ya entrañable disco compacto de audio, que, dicho sea de paso, no sólo está en permanente proceso de ser “redescubierto” por “hombres de poca fe” varios, sino que sigue teniendo mucho que decir en términos de excelencia sonora, les diré que se dispone opcionalmente de un preciosa -pija de cojones a nivel visual, todo sea dicho- mecánica de transporte dedicada con enlace vía USB que responde al nombre de R-CD100.
Un sonido fresco y generoso que invita a dejarse llevar por la música
Parece un tópico este titular, lo reconozco, pero es que el sistema Ruark me agradó desde el primer momento por su desacomplejada naturalidad… ¡y eso que las Sabre-R descansaban sobre cuatro tacos de goma suministrados de serie, porque estoy seguro que sustituyéndolos por puntas metálicas con sus bases o, mejor aún, por soportes de suelo dedicados mi sensación de agradable “descoloque” hubiera sido superior! Utilizando Qobuz -vía Qobuz Connect para ser exactos- como fuente de música, lo que por otro lado es la norma en el lugar donde se realizaron las pruebas de escucha, el exquisito cuartel general de la barcelonesa SiT&B, importador exclusivo de la marca británica para nuestro país, el sistema Ruark logra cautivar desde el primer momento por, en este orden, su cálida naturalidad, y, en segundo lugar, por la fuerza y autoridad de sus graves. Como se dice coloquialmente, “para muestra, un botón”, en este caso dos: la escucha, por un lado, del álbum “The Source”, firmado por el jovencísimo -nació en 2009- pianista alemán Justus Eichhorn, y, por otro, del ya celebérrimo “Lux” de “nuestra” Rosalía. En ambos casos, la calidez estaba a la orden del día, con una convincente restitución del piano de Mr. Eichhorn, y, pasando a “Lux”, una más que bien gestionada gestión de la sobrecarga de graves presente en varios temas… eso sí, con una magnífica articulación de la voz de nuestra estrella patria y una, de nuevo, convincente presentación espacial y por tanto una escena sonora digna de tal nombre.

Para finalizar
No he hecho mención al antes mencionado “RotoDial”, sin ninguna duda una de las principales señas de identidad visual de la R610, y, por extensión, de Ruark. Les diré que es una gozada, al tiempo que les adelanto que su funcionamiento es susceptible de recibir mejoras con el paso del tiempo. También la pantalla de visualización me parece soberbia, pero, por encima de todo, me quedo con ese carácter “musical y divertido” del conjunto considerado como un todo y que le permite, junto con un diseño industrial -los dos acabados disponibles para electrónica y cajas me parecen logradísimos- marcar verdaderamente la diferencia. Un sistema, en definitiva, altamente deseable.
Ficha Técnica R610
- Configuración: amplificador integrado estereofónico con reproductor de música en red y sintonizador de radio incorporados.
- Sintonizador de radio: Internet Radio, DAB/DAB+ y FM.
- Potencia de salida: 2×75 W RMS.
- Respuesta en frecuencia: 22-22.000 Hz, +0 dB, -3 dB.
- Conectividad a Internet: vía Ethernet y Wi-Fi.
- Compatibilidad “Hi-Res”: archivos FLAC, AIFF, ALAC y WAV hasta 32 bits/ 192 kHz.
- Entradas digitales: 1 óptica TosLink (1) y 1 HDMI eARC (1) y 1 USB-C; conectividad inalámbrica Bluetooth v5.1.
- Entradas analógicas de audio: 1 de Línea no balanceada con conectores RCA y 1 de Fono para cápsulas de imán móvil (MM) con ganancia ajustable.
- Salidas analógicas de audio: 1 para subwoofer.
- Dimensiones: 300x95x280 mm (An x Al x P).
- Peso: 4’3 kg.
- Precio de venta al público recomendado: 1.399 euros
Ficha Técnica Sabre-R
- Configuración: caja acústica bass-reflex de 2 vía/2 altavoces para montaje en estantería/sobre soportes de suelo.
- Transductores utilizados: 1 “midwoofer” con cono de fibra natural tratada de 150 mm de diámetro y 1 tweeter de cúpula de seda de 26 mm.
- Respuesta en frecuencia: 50-20.000 Hz, +/-3 dB en cámara anecoica y 45-22.000 Hz, +/-3 dB en salas domésticas estándar.
- Sensibilidad: 86 dB/W/m.
- Impedancia: nominal de 6 ohmios y mínima de 4’2 ohmios.
- Potencia del amplificador asociado: 25-100 W RMS.
- Dimensiones: 175x290x215 mm (An x Al x P).
- Peso: 5 kg.
- Precio de venta al público recomendado: 799 euros por pareja.
Importador: www.sitandb.com























