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“60 años de evolución”. Con estas palabras presenta la legendaria -porque lo es- firma británica Bowers & Wilkins la declinación más reciente -no me gusta decir “la última” porque quiero pensar que en su momento habrá otra- de su gama de cajas acústicas de referencia, la icónica Serie 800. Hablamos de quinta generación de la Serie 800 Diamond, bautizada como Serie 800 D5, presentada oficialmente en sociedad a principios del pasado mes junio durante el certamen High End Vienna y cuya escucha nos dejó un muy buen sabor de boca. Dicho esto, y conectando con la puesta de largo de la gama inmediatamente precedente, la Serie 800 D4, que tuvo lugar en septiembre de 2021 en el mítico Studio 2 de los no menos míticos Abbey Road Studios y de la que dimos buena cuenta en un extenso reportaje –https://hifilivemagazine.com/serie-800-d4-de-bowers-wilkins-la-leyenda-continua/– publicado en febrero de 2022, habría que decir de las recién llegadas que son más bien el fruto de 45 años de evolución puesto que justo en el evento de marras se celebraron las primeras cuatro décadas de colaboración de la compañía británica y los emblemáticos -y carismáticos, quizás el número mundial en este sentido como consecuencia de la excepcionalidad de su trayectoria- estudios de grabación londinenses. Una colaboración materializada en el uso continuado de los modelos de la gama de referencia de Bowers & Wilkins para monitorizar grabaciones estereofónicas y multicanal -música y cine por igual- firmadas por algunos de los músicos, grupos y formaciones orquestales más conocidos del mundo. En paralelo, la compañía fundada por John Bowers en 1966 celebra este año su 60 cumpleaños situada en lo más alto, por lo que la introducción en el mercado -iniciada a nivel comercial en septiembre- de la Serie 800 D5 tiene una potentísima componente emocional.

Fábrica de Worthing y centro de I+D de Southwater: un tándem “galáctico”

Fuimos invitados, junto a varios periodistas especializados en audio High End de países como Alemania, Polonia, Holanda, Bélgica o Suecia, los pasados días 21 y 22 de septiembre. Fueron dos días muy intensos pese a que, al contrario que en 2021, no hubo la complicación logística inherente al desdoblamiento en dos lugares distintos, es decir Londres para el acto en los Abbey Road Studios, y, al día siguiente, Worthing para visitar la fábrica, un centro de producción este último, que, recordémoslo, está consagrado prácticamente en exclusiva a los modelos de referencia de Bowers & Wilkins. Por el contrario, este año había una novedad de lo más interesante: la visita al centro de investigación y desarrollo de la compañía británica, unas instalaciones de nueva factura -bueno, no tanto puesto que fueron inauguradas en 2019- y espectacular diseño bautizadas como “Southwater Research & Engineering”, cuyas siglas -SER- hacen un guiño a su admirado antecesor, el “Steyning Research & Engineering”, merecidamente conocido durante muchos años como “Universidad del Sonido”. Como ya les comenté en su momento, tuve la oportunidad de visitar las instalaciones de Steyning un buen par de veces, y, sinceramente, echo de menos la total libertad de acción que disfruté allí en esos años -la primera vez, hace tres décadas- al no haber la histeria del secretismo -totalmente justificada, justo es decirlo- en el ámbito de las empresas tecnológicas como consecuencia del “correveidile” en el ámbito mediático provocado por los teléfonos móviles con conexión a Internet.

Después de darle varias vueltas al asunto, decidí estructurar el presente artículo de un modo diferente al que publicamos en febrero de 2022 al ser las similitudes entre las 800 D4 y las 800 D5 muy notables. Al respecto, he considerado incluir, al final de todo, la ficha técnica de cada modelo para que, quien lo desee, establezca sus conclusiones, aunque, como verán, tanto los elementos de ingeniería más genuinamente “Bowers & Wilkins” como las especificaciones básicas de las dos generaciones son prácticamente idénticas. Pero que nadie se engañe: estamos hablando del no va más -siempre digo que con permiso de la inmortal Nautilus- de una compañía que siempre se ha distinguido por no renovar ni uno solo de sus productos a menos que tenga algo que aportar y que tal aportación se traduzca en mejoras en el sonido. Por lo tanto, quede claro antes de nada que la Serie 800 D5 es la mejor y más musical familia de cajas acústicas creada por la firma británica en su larga y muy fructífera existencia.

¿Qué decir, pues? De entrada, que iniciamos nuestra visita con una presentación de la marca en un despacho de la factoría de Worthing conducida por Andy Kerr, un currante como la copa de un pino -aparte de persona muy cercana y cordial- que desde hace ya sus años dirige con brillantez el Marketing y la Comunicación de Bowers & Wilkins. Un trabajo muy meritorio porque lo lleva a cabo con una asiduidad que en momentos debe resultar físicamente agotadora, pero también con una profesionalidad complementada por -muy importante- una pasión extrema por cuanto se conoce al dedillo las interioridades de los procesos que hacen posible todos y cada uno de los productos de la marca. De la citada presentación me gustaría apuntar un aspecto fundamental que sin duda ha marcado la trayectoria de la compañía británica: la decisión tomada en su momento por John Bowers de crear un centro de I+D propio como condición innegociable para que la empresa por él dirigida pudiera estar siempre en lo más alto. Dicho y hecho, con los resultados por todos conocidos, sin olvidar una igual obsesión por la excelencia por la parte de fabricación; igual… e imprescindible si de verdad se quería conseguir “la caja acústica perfecta”. Aquí también hay que aplicar lo del “dicho y hecho”, que tuve la ocasión -y el placer- de comprobar una vez más.

Debo reconocer que la fábrica de Worthing es uno de esos lugares relacionados con la afición de toda mi vida -llevo ya más de medio siglo en ello, para lo bueno y para lo malo- cuya visita no deja de sorprender por obra y gracia del perfeccionismo, la pasión innegociable por las cosas bien hechas, que la preside hasta en sus detalles más aparentemente inocuos. Un perfeccionismo que por otro lado exige unos recursos tecnológicos y humanos que no están al alcance de todo el mundo porque todo, absolutamente todo, está estandarizado en esa búsqueda de la excelencia a la que me acabo de referir y en la que no puede fallar nada. Recuerden al respecto que las prestaciones del más complejo de los sistemas imaginables siempre están limitadas por las de su componente más débil. Traducción: no puede fallar nada.

Lo que acabo de decir es elevado a la máxima potencia en la Serie 800 D5. ¡Y es que la fabricación de un único ejemplar de cualquiera de los modelos de la gama es un dechado de saber hacer en un montón de disciplinas! Sintetizando un poco: desde la obtención -combinando alta presión, alta temperatura y unas finísimas láminas de encolado- de los paneles de madera curvados multicapa “brutos” -su rigidez es absolutamente excepcional- hasta el montaje y evaluación final -en una pequeña cámara anecoica comparando los registros clave con las del patrón de referencia de cada modelo- hay todo un mundo de procesos que en su inmensa mayoría requieren la presencia combinada de hombre y máquina para llegar a buen puerto. No se puede negar que el más espectacular de estos procesos “intermedios” es el encargado de “recortar” las aristas del panel continuamente curvado que constituye el grueso del recinto de cada 800 D5: un proceso totalmente mecanizado -vía máquina herramienta gobernada por control numérico- que es complementado por otro, en este caso 100% manual que, mediante el uso de plantillas dedicadas, “fija” la mencionada curvatura al tiempo que, una vez ya “reposada” permite introducir y fijar las diferentes estructuras de refuerzo internas. Todo muy laborioso, créanme.

Laborioso ¡y ultraexigente! ya que cualquier panel/recinto que no cumpla las especificaciones establecidas es automáticamente descartado. En paralelo, también los altavoces propiamente dichos, es decir los transductores de agudos, medios y graves, son construidos sobre el terreno respectando unas tolerancias hiperestrictas en todos y cada uno de los componentes que los constituyen, desde los diafragmas -conos, cúpulas de diamante- hasta las suspensiones internas y externas -periféricas- y los motores magnéticos -imanes, bobinas- hasta los elementos de afinado eléctrico y acústico, los chasis, los tornillos, las colas y un largo etcétera. Sobra decir que, de nuevo, nos fue vetada la sección en la que fabrican los conos Continuum. Está luego el montaje de los filtros divisores de frecuencias, cuyas placas de circuito impreso se montan en la cara interna de la elegantísima “columna vertebral” de aluminio que “cierra” el recinto por su parte posterior a la vez que hace de generoso disipador térmico para los componentes del mismo con lo que ello comporta en términos de sonido. Sin duda, un -otro, porque hay muchos en Bowers & Wilkins- ejemplo de forma al servicio de la función.

Otro aspecto impactante de la fabricación de la serie de referencia de Bowers & Wilkins es la concatenación de procesos -todos ellos 100 artesanales- que hay detrás de sus alucinantes acabados, desde el paciente -el del Cabezal Turbine lleva su tiempo, créanme- lijado hasta la pintura. Luego hay que colocar los elementos embellecedores, todos ellos dotados de su función acústica, las tan sofisticadas como versátiles bases de los modelos de suelo y montar cada conjunto hasta completarlo, medirlo y embalarlo. Pero, desde luego, para alucinar en “alta tecnología artesanal”, nada como ver la sala dedicada en exclusiva a la fabricación de la extraordinaria Nautilus, cuyo elitismo -sólo se fabrica bajo pedido y se hace pagar- no quita ni un ápice a su condición de “madre” de muchas de las innovaciones que han conformado la personalidad y el éxito de Bowers & Wilkins durante las últimas tres décadas. Valgan las instantáneas de los moldes que acompañan este reportaje para que se hagan una idea lo que estoy diciendo.

Que todo cambie para que nada cambie… ¡salvo la búsqueda del “True Sound”!

Y de Worthing pasamos a Southwater, aunque siento decepcionarles porque la prohibición de hacer fotografías allí era más que estricta con la excepción de las referidas a las pruebas de escucha de las 800 D5. Lo que sí les diré es que se trata de un espacio muy moderno y relajado situado en una zona preciosa… en plana campiña inglesa por más señas. Mucho silencio, prototipos y construcciones por doquier, salas e instrumental dedicados de diferentes áreas y, eso sí, una cantina llena de golosinas de lo más “cochino”, quizá por aquello de que el azúcar estimula al cerebro. En fin, un ambiente mas que propicio para los responsables de la crítica innovación de una empresa que en su permanencia en la vanguardia tecnológica uno de sus pilares.

Lo primero que escuchamos fue un sistema formado por cajas acústicas satélite ultracompactas y un elegante subwoofer dotado de conectividad a redes vía HEOS. Muy atractivo en términos visuales, de su sonido me gustó especialmente la naturalidad de los graves y el equilibrio tonal general, aunque, en mi opinión, le faltaba fuerza en el sentido “dinámico” del término y, dependiendo de la pieza musical elegida, algo de resolución en la zona alta. Pero el plato fuerte de nuestra visita a Southwater fue la escucha comparativa de, por este orden, los modelos 805, 804, 803 y 801 en sus versiones, también por este orden, D4 y D5 en una sala tratada acústicamente. En cuanto al equipo asociado, un par de etapas de potencia realmente “bestias” y un preamplificador de Gryphon y un conjunto de lectura digital “clásico” formado por mecánica de transporte de Denon y procesador MSB.

Observen que en todo el artículo no he hecho ninguna referencia a las diferencias entre las gamas D4 y D5 -les ruego que echen un vistazo a https://hifilivemagazine.com/serie-800-d5-de-bowers-wilkins/– porque quería dejar este apunte para el final. Pues bien: en esencia, los cambios en cuestión se concentran en el ámbito mecánico, léase el de la evacuación de la energía vibracional sobrante. De ahí la adición de más componentes metálicos en las distintas estructuras Matrix, los travesaños Space Frame Bracing de aluminio situados la parte trasera de cada recinto, las modificaciones en el collarín situado en la zona superior del recinto principal de cada modelo y en la estructura de la base de los modelos de suelo e incluso en el patrón de la rejilla protectora del tweeter. Y, por supuesto, el uso de componentes -sobre todo condensadores- de calidad mejorada en la circuitería de filtrado. También los recintos en sí son ligeramente más estilizados y pesan un poco más como consecuencia de las incorporaciones “mecánicas” apuntadas. Aún así, la mejora individual más relevante de la nueva gama la encontramos en la más asequible y pequeña de las columnas, la 804 D5, en la forma de un recinto interno de aluminio para su transductor de medios destinado a suplir la ausencia del Cabezal Turbine que montan sus hermanos mayores.

Transparencia y pegada incrementadas, ergo sonido superior

Al ser la parte electroacústica de las D5 idéntica a la de las D4 -ya extraordinariamente depurada en todos sus aspectos clave- y el planteamiento de la comparativa muy riguroso, las diferencias entre ambas son sutiles -salvo en la 804 D5, claramente superior a su predecesora- pero fácilmente apreciables pese a que el grueso de los asistentes no conocía al detalle las tres -una de ellas redundante, al menos para mi gusto- piezas musicales empleadas. Y, sí, he dicho “fácilmente” porque cuando se elimina energía indeseada de todo componente con partes mecánicas, tal limpieza redunda de forma directa en la transparencia sonora por un lado y la velocidad de respuesta, la dinámica. Conclusión: las 800 D5 suenan -y entiendo que no sólo en estéreo- fabulosamente, y la 801 D5 es una maravilla. ¡Un magnífico regalo de cumpleaños para Bowers & Wilkins que a John Bowers le hubiera encantado!

Importador: www.bowers-wilkins.es

801 D5

  • ELEMENTOS DE INGENIERÍA RELEVANTES: tweeter de cúpula Diamond montado en un recinto de aluminio macizo dedicado, altavoz de medios con cono Continuum y tecnología FST, Suspensión Biomimética, Cabezal Turbine, estructura de refuerzos internos Matrix, woofers con cono de grosor variable Aerofoil, puerto Flowport y filtro divisor de frecuencias montado en la cara interna el panel posterior del recinto principal a modo de “columna vertebral” del mismo.
  • CONFIGURACIÓN: columna bass-reflex de 3 vías/4 altavoces.
  • ALTAVOCES: 2 woofers de 250 mm de diámetro, 1 altavoz de medios de 150 mm y 1 tweeter de cúpula de 25 mm.
  • RESPUESTA EN FRECUENCIA: 15-28.000 Hz (+/-3 dB).
  • SENSIBILIDAD: 90 dB/W/m.
  • IMPEDANCIA NOMINAL: 8 ohmios (mínima de 3’1 ohmios).
  • POTENCIA DEL AMPLIFICADOR ASOCIADO: 50-1.000 W RMS.
  • DIMENSIONES MÁXIMAS: 447×1.221×597 mm (An x Al x P).
  • PESO: 106’40 kg.

802 D5

  • ELEMENTOS DE INGENIERÍA RELEVANTES: tweeter de cúpula Diamond montado en un recinto de aluminio macizo dedicado, altavoz de medios con cono Continuum y tecnología FST, Suspensión Biomimética, Cabezal Turbine, estructura de refuerzos internos Matrix, woofers con cono de grosor variable Aerofoil, puerto Flowport y filtro divisor de frecuencias montado en la cara interna el panel posterior del recinto principal a modo de “columna vertebral” del mismo.
  • CONFIGURACIÓN: columna bass-reflex de 3 vías/4 altavoces.
  • ALTAVOCES: 2 woofers de 200 mm de diámetro, 1 altavoz de medios con cono Continuum y tecnología FST de 150 mm y 1 tweeter de cúpula de 25 mm.
  • RESPUESTA EN FRECUENCIA: 17-28.000 Hz (+/-3 dB).
  • SENSIBILIDAD: 90 dB/W/m.
  • IMPEDANCIA NOMINAL: 8 ohmios (mínima de 3’3 ohmios).
  • POTENCIA DEL AMPLIFICADOR ASOCIADO: 50-500 W RMS.
  • DIMENSIONES MÁXIMAS: 413×1.218×589 mm (An x Al x P).
  • PESO: 91’35 kg.

803 D5

  • ELEMENTOS DE INGENIERÍA RELEVANTES: tweeter de cúpula Diamond montado en un recinto de aluminio macizo dedicado, altavoz de medios con cono Continuum y tecnología FST, Suspensión Biomimética, Cabezal Turbine, estructura de refuerzos internos Matrix, woofers con cono de grosor variable Aerofoil, puerto Flowport y filtro divisor de frecuencias montado en la cara interna el panel posterior del recinto principal a modo de “columna vertebral” del mismo.
  • CONFIGURACIÓN: columna bass-reflex de 3 vías/4 altavoces.
  • ALTAVOCES: 2 woofers de 180 mm de diámetro, 1 altavoz de medios de 130 mm y 1 tweeter de cúpula de 25 mm.
  • RESPUESTA EN FRECUENCIA: 19-28.000 Hz (+/-3 dB).
  • SENSIBILIDAD: 90 dB/W/m.
  • IMPEDANCIA NOMINAL: 8 ohmios (mínima de 3 ohmios).
  • POTENCIA DEL AMPLIFICADOR ASOCIADO: 50-500 W RMS.
  • DIMENSIONES MÁXIMAS: 359×1.165×499 mm (An x Al x P).
  • PESO: 63’65 kg.

804 D5

  • ELEMENTOS DE INGENIERÍA RELEVANTES: tweeter de cúpula Diamond montado en un recinto de aluminio macizo dedicado, altavoz de medios con cono Continuum y tecnología FST montado en un recinto interno de aluminio dedicado, Suspensión Biomimética, estructura de refuerzos internos Matrix, woofers con cono de grosor variable Aerofoil, puerto Flowport y filtro divisor de frecuencias montado en la cara interna el panel posterior del recinto principal a modo de “columna vertebral” del mismo.
  • CONFIGURACIÓN: columna bass-reflex de 3 vías/4 altavoces
  • ALTAVOCES: 2 woofers de 165 mm de diámetro, 1 altavoz de medios de 130 mm y 1 tweeter de cúpula de 25 mm.
  • RESPUESTA EN FRECUENCIA: 19-24.000 Hz (+/-3 dB).
  • SENSIBILIDAD: 89 dB/W/m.
  • IMPEDANCIA NOMINAL: 8 ohmios (mínima de 3 ohmios).
  • POTENCIA DEL AMPLIFICADOR ASOCIADO: 50-200 W RMS.
  • DIMENSIONES: 308×1.101×392 mm (An x Al x P).
  • PESO: 40’25 kg.

805 D5

  • ELEMENTOS DE INGENIERÍA RELEVANTES: tweeter de cúpula Diamond montado en un recinto de aluminio macizo dedicado, altavoz de medios/graves con cono Continuum, Suspensión Biomimética, estructura de refuerzos internos Matrix, puerto Flowport y filtro divisor de frecuencias en la cara interna el panel posterior del recinto principal a modo de “columna vertebral” del mismo.
  • CONFIGURACIÓN: caja acústica de estantería bass-reflex de 2 vías/2 altavoces.
  • ALTAVOCES: 1 altavoz de medios/graves de 165 mm de diámetro y 1 tweeter de cúpula de 25 mm.
  • RESPUESTA EN FRECUENCIA: 42-28.000 Hz (+/-3 dB).
  • SENSIBILIDAD: 88 dB/W/m.
  • IMPEDANCIA NOMINAL: 8 ohmios (mínima de 4’6 ohmios).
  • POTENCIA DEL AMPLIFICADOR ASOCIADO: 50-120 W RMS.
  • DIMENSIONES MÁXIMAS: 241x439x363 mm (An x Al x P).
  • PESO: 16’55 kg.

HTM81 D5

  • ELEMENTOS DE INGENIERÍA RELEVANTES: tweeter de cúpula Diamond montado en un recinto de aluminio macizo dedicado, altavoz de medios con cono Continuum y tecnología FST, Suspensión Biomimética, estructura de refuerzos internos Matrix, woofers con cono de grosor variable Aerofoil y puerto Flowport.
  • CONFIGURACIÓN: caja acústica bass-reflex de 3 vías/4 altavoces para el canal central de sistemas de Cine en Casa.
  • ALTAVOCES: 2 woofers de 200 mm de diámetro, 1 altavoz de medios de 150 mm y 1 tweeter de 25 mm.
  • RESPUESTA EN FRECUENCIA: 28-28.000 Hz (+/-3 dB).
  • SENSIBILIDAD: 90 dB/W/m.
  • IMPEDANCIA NOMINAL: 8 ohmios (mínima de 3 ohmios).
  • POTENCIA DEL AMPLIFICADOR ASOCIADO: 50-500 W RMS.
  • DIMENSIONES: 846x334x363 mm (An x Al x P).
  • PESO: 33’35 kg.

HTM82 D5

  • ELEMENTOS DE INGENIERÍA RELEVANTES: tweeter de cúpula de diamante montado en un recinto de aluminio macizo dedicado, altavoz de medios con cono Continuum y tecnología FST, Suspensión Biomimética, estructura de refuerzos internos Matrix, woofers con cono de grosor variable Aerofoil y puerto Flowport.
  • CONFIGURACIÓN: caja acústica bass-reflex de 3 vías/4 altavoces para el canal central de sistemas de Cine en Casa.
  • ALTAVOCES: 2 woofers de 165 mm de diámetro, 1 altavoz de medios de 130 mm y 1 tweeter de cúpula de 25 mm.
  • RESPUESTA EN FRECUENCIA: 45-28.000 Hz (+/-3 dB).
  • SENSIBILIDAD: 89 dB/W/m.
  • IMPEDANCIA NOMINAL: 8 ohmios (mínima de 3 ohmios).
  • POTENCIA DEL AMPLIFICADOR ASOCIADO: 50-200 W RMS.
  • DIMENSIONES: 715x289x363 mm (An x Al x P).
  • PESO: 26’10 kg.

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