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Tengo que reconocer que estoy un poco cansado de las pruebas de siempre, innovar en cada review supone pensar qué será más interesante, simplemente por cambiar la introducción. Al final acabamos como siempre, evocando términos similares a “termonuclear”, dando un peso específico a las fotos, las especificaciones técnicas o los elementos que lo acompañan.

En este caso y dado que un servidor ha decidido hacer de éste su último artículo (al menos durante un largo lapso de tiempo), he optado por desarrollar lo que para mí sería la review ideal, si quisiera conocer de primera mano los resultados de haber probado un determinado componente.

En Hifilive trabajamos bajo la premisa aceptada por parte de distribuidores y fabricantes, de criticar tanto positiva como negativamente el material evaluado, no existe censura alguna, ni mosqueos ni cabreos, aún a pesar de publicitarse en nuestra revista. Es encomiable su actitud, me permite trabajar sin entrar en valoraciones finales, la honestidad del artículo es objetivo común para ambas partes y entiendo que de lo mejor valorado por nuestros lectores.

La idea consistía en que la evaluación sería llevada a cabo en distintos sistemas durante un plazo no inferior a 15 días, durante este tiempo se alternaría entre el elemento a probar y el perteneciente al propietario de cada equipo. Más tarde se entregaría al siguiente testador que ejecutaría de forma idéntica el proceso, mientras tanto, éste que escribe acudiría a la toma de datos al final de cada ciclo, la participación por mi parte resultaría igualmente activa pero en ningún caso habría de ser influenciable al resto de voluntarios. Así que tras pedir la colaboración de un grupo de aficionados y elaborar un método de pruebas, paso a desarrollarles de forma minuciosa el resultado de nuestra historia.

Audiohum y Eden Audio desde hace algo más de un año distribuyen una marca de cables de origen británico denominada Tellurium Q. Empresa joven de origen británico que ha conseguido aunar multitud de premios y reconocimientos  en su corta pero intensa carrera. Entiendo que estos no son motivos suficientes para determinar su compra o interés, pero coincidirán que al menos merecen ser probados, y eso es lo que hicimos en HifiLive. Los modelos a testear fueron dos modelos de cable de altavoz y uno de conexión digital, estos son: Tellurium Q Green Speaker Cable de 2,5m , Tellurium Q Ultra Black Speaker igualmente de 2,5m y por último el Digital Black RCA, 1m.

A continuación paso a presentar los tres conjuntos que sirvieron de base para ejecutar todas las pruebas:

  1. Cajas Wilson WATT PUPPY 7, Previo Spectral DMC-20, etapa Krell KSA300, cables interconexión Cardas Golden Reference XLR, lector CD Naim 5CDXI. Los cables de altavoces del propietario y contra los que fueron comparados son de la conocida marca MIT, concretamente el modelo Magnum M1 BiWire, el precio de estos rondaba en su día los 5500€.
  2. Etapas de pontencia monofónicas Cary Audio 805 con válvulas 300B , Previo Cary Audio Desing SLP 98 , Pantallas Kharma 3.2f Ceramique,  Reproductor de CD´S Densen B400XS,  Giradiscos Michell Gyrodec  con brazo SME serie V y cápsula Cleraudio Stradivari,  Previo de phono Cary Audio Desing PH302, Conversor D/A  Ayre QB9. Filtro de Red ISOL 8 Clearline, Cables de modulación Atlas – Navigator y Explorer. De nuevo nos encontramos con unos cables de altavoces conocidos, los Van Den Hul – The Revelation -, cables de inferior precio a los MIT pero de contrastada calidad, debido a lo cual no es difícil encontrarlos en equipos de gama alta o referencia, su PVP se sitúa alrededor de los 1.000
  3. Previo NAD S100, etapa NAD S200, lector NAD S500, cables de intermodulación AudioQuest y para cajas los MIT Terminator 3. Sin duda el conjunto más básico pero el más afortunado en términos de acústica.

Parte 1 – David contra Goliat

Pasados los 25 días de prueba, me dirigí a la casa del Sr. Jiménez (Propietario del conjunto Wilson). De antemano citaré, que aunque los resultados de este equipo son muy satisfactorios, existe un pequeño problema de graves, que surge en determinadas grabaciones en las que aparecen determinados instrumentos cuyas frecuencias están por debajo de los 70 Hz.  Inquietado por los resultados del careo ante un cable tan prestigioso y caro como el MIT, opté primeramente a escuchar durante dos horas con este primero, para después repetir la operación con el  Tellurium Q Green.

¿Y que sucedió?

Pues que ni más ni menos que el MIT se llevó un repaso en toda regla, con el Green el sonido era suave en agudos, maravilloso en medios y muy sobresaliente con el control de graves, la escena era fantástica, en general los resultados fueron muy buenos, tanto o más que el MIT (curioso para tratarse de un cable que lo multiplicaba en precio y aspecto exterior). El único punto negro o falta, fue el detalle o resolución en agudos, que era un tanto menor al del fabricante americano. En mente con el resultado de mi análisis, me dispuse a escuchar el veredicto del Sr. Jiménez, y  no pudo ser más coincidente con el mío; sensación de control en graves, medios preciosos y agudos buenos aunque no ostentosos en resolución, la escena y naturalidad eran de nota muy alta, nuestro anfitrión estaba encantado con el Tellurium Green.

Tocaba ejecutar la prueba con el otro modelo, concretamente el Black. Sorprendente que tratándose del mismo fabricante, el Tellurium Q Ultra Black presentó unos resultados distintos al Green. El Black coincidía únicamente en medios preciosos ya que los agudos eran ricos y de gran resolución, por el contrario, los graves simplemente habían sido sesgados. En este caso y contrastada la opinión de nuevo con el propietario del conjunto hubo coincidencia de criterios, aunque los problemas de graves de la sala ya no eran palpables se echaba en falta una parte importante de la grabación, amén de profundidad y escena. Por el contrario, ahora los agudos estaban muy afinados y detallados, incluso me atrevería a decir exquisitos.

Asaltados por la curiosidad, realizamos la llamada pertinente al distribuidor de la marca Francisco Moya (AudioHum), el cual no se mostró sorprendido por el resultado, más que esperado por las opiniones propias y de otros usuarios. Para sorpresa nuestra, el fabricante había recomendado en casos como estos la conjunción de ambos cables, sí, como oyen, unir terminales de uno y otro o lo que es lo mismo: usar ambas parejas como si se tratase de un bicableado. Nos pusimos manos a la obra e hicimos la conexión de ambos cables en uno y otro punto, y nos dispusimos a repetir la prueba. Los resultados nos hicieron echarnos literalmente las manos a la cabeza.

Cada una de las reproducciones que se llevaron a cabo conseguían embaucar al oyente como si tratara de una sesión del mejor cine, resultó imposible durante más de cuatro horas el dejarse arrancar del sillón, ni tan siquiera para atender las necesidades más básicas. No creo haga falta que dibuje lo que se podría definir como un conjunto de ensueño, no se de qué forma ni manera, pero los cambios que estos cables hicieron en el equipo del Sr. Jiménez modificaron el sonido por completo. Agudos, medios y graves eran simplemente perfectos, la escena natural y de gran tamaño, una profundidad de incontables planos, foco preciso, timbres híper naturales y voces reales como la vida misma. Muy a pesar nuestro tuvimos que cortar, eran más de las 11:00 de la noche y había que madrugar al día siguiente.

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